Has filtrado por autor: Bob Rock

In the Dark

Al estilo creepy

In the Dark

Un par de asesinas se refugian en un hotel abandonado para dar con una bolsa llena de cintas vídeo. Ni cortas ni perezosas comienzan a visionarlas para descubrir que contienen un material terrorífico: un muñeco maníaco con un hacha, una criatura de ultratumba, miembros cercenados…

Como si Halloween se hubiese adelantado un poquito este año, más en concreto al próximo 24 de Marzo, la independiente “In the Dark” quiere recuperar, otra vez más, el espíritu de las antologías de historias de terror que tanto proliferaban por los ochentas. Aunque en realidad, es ahora cuando este tipo de colecciones de cortos parecen vivir un mayor auge dentro del cine de terror. Ahí están proyectos tan cacareados como “V/H/S”, de la que “In the Dark” comparte como paralelismo el homenaje al mundo del vídeo, en concreto a las cintas VHS (y Beta supongo), o “ABC’s of Death”, sin contar la docena de títulos underground que cada año surgen como setas o las producciones asiáticas, donde también se prodiga el concepto de antología. Por mi parte ningún problema, siempre me ha parecido un formato interesante que puede funcionar cuando al menos una de sus partes tiene algo que decir, si bien hay que reconocer que dentro del boom actual son pocas las que se erigen como colecciones realmente memorables.
Desde luego “In the Dark” no parece una de ellas, en primer lugar por su presupuesto, limitado más incluso por los tópico de sus situaciones. No obstante, si parece que nos encontramos ante una cinta entretenida y competente en cuanto a la diversión gamberra que caracteriza a Halloween: monstruos, psicópatas, jovencitas en ropa interior…

Spring

¿El amor rompe barreras?

Spring

Evan viaja hasta Italia intentando descubrirse a sí mismo, terminando por conocer, de forma muy íntima, a una chica local que se muestra sumamente misteriosa. Ahondando en su vida, Evan conocerá un terrible secreto a la par que se enamorará perdidamente de ella. Amor y monstruos, bonita combinación.

Un drama romántico con tintes lovecraftianos. ¿WTF? Así se presenta “Spring”, estrenada en VOD este mismo 20 de marzo, aunque otra cosa sería saber la proporción justa de sus diferentes partes. Hace poco, aprovechando los embates comerciales de San Valentín, presentábamos una lista donde se mezclaba horror y romance. Es más, recientemente la prometedora editorial Pulpture también aprovechaba febrero para dar a luz una antología que combinaba los temas clásicos del pulp con un giro romántico, una colección apropiadamente titulada “El Corazón hace Pulp Pulp”.
Pero que nadie se piense que cuando hablamos de los asuntos amorosos y el miedo nos referimos a “Crepúsculo” u otros productos adolescentes. Aquí intentamos seguir una línea adulta donde las emociones se confundan y, una vez bajada la guardia, el horror nos golpee el doble de fuerte. Precisamente la línea que vende “Spring”, bien valorada entre la prensa especializada que ya la ha degustado. Un servidor, que también ha podido echarle un vistazo, cree que no ahonda los suficiente en su faceta monstruosa, que es demasiado tranquila; sin embargo, tengo claro que será una cinta muy valorada para aquellos que prefieran la reflexión inteligente y el análisis de los sentimientos propios o ajenos. Es más, depara un par de escenas bastante lovecraftianas y acaba siendo una película muy favorecida por los luminosos paisajes italianos que acogen la trama. No obstante, los que busquen acción que aparten sus tentáculos de “Sping”, quizás ideal para ver en pareja muy abrazaditos.

Homicycle

Muertes de alto octanage

Homicycle

La ciudad está siendo acosada por una banda de traficantes de drogas con muy malas pulgas: violaciones, asesinatos, robos, incendios, drogadicción… esa es la estala de un grupo de psicópatas a los que sólo se puede enfrentar un hombre igual de loco. El extraño y misterioso motorista que, sobre su moto de gran cilindrada, limpiará las calles con la sangre de los malvados. ¡Homicycle!

Lo dije la semana pasada y lo seguiré repitiendo esta: no hay nada como un poquito de serie Z como para acabar la semana con alegría, para recuperar descerebrados las fuerzas que nos harán falta para arrancar el lunes. Así que de nuevo, el tráiler de una película que no ganará un Oscar, pero contiene el suficiente interés casposo como para no perderla de visa. En este caso, el consabido homenaje a los ochentas, en concreto una revisión de las explotaciones de justicieros que tanto éxito tuvieron a partir de la saga “Yo soy la Justicia” (Salve Charles Bronson) u otras menores como “El Exterminador”, de la que Homicycle parece beber en cierta manera. Como si “R.O.T.O.R.” hubiese vuelto de las estanterías de nuestros entrañables video clubs, el protagonista de “Homicycle” (¡genial título!) se enfunda el cuero negro de motorista para tomarse la justicia por su mano, volviendo, además, del más allá en otro giro de tuerca que nos recuerda a “El Aparecido”, película de similares características y que protagonizaba, ni más ni menos, nuestro querido Charlie Sheen.
Esta producción Canadiense parece querer seguir el relativo éxito que ya tuviese una compatriota, un exploitation sobre justicieros callejeros con aire “grindhouse”. Y es que “Hobo with a Shotgun” precisamente nacía de un falso tráiler de la famosa dupla creada por Tarantino y Rodríguez. De forma paralela, si de algo pueden presumir “Homicycle” y “Hobo” es la vuelta a un gore artesano, doloroso y desproporcionado que casa perfectamente con la estética retro que gastan en cada fotograma.

1408

No tendrás que cambiar las sábanas

1408

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

1408

Volvemos a este especial sobre casas encantadas que intenta rescatar películas de la temática sin más intención que la de recordar viejos clásicos, revindicar injustas olvidadas y pasar un buen rato hablando de un subgénero del que soy gran apasionado. Hoy le toca el turno a Stephen King; no a una de sus obras más destacadas en el tema, “El Resplandor”, sino a una más moderna pero igualmente interesante. Sin más, se abren las puertas del hotel Dolphin a los cándidos visitantes: vosotros.

Mike Enslin escribe libro, pero no aquellos que le gustaría. Escribe guías paranormales de lugares encantados, siempre desde la perspectiva de un escéptico redomado. Agrio y malhumorado, Mike nunca podría haber imaginado que esta vez podía estar frente a un caso real: la habitación 1408 del hotel Doplhin. Ni corto ni perezoso se traslada hasta Nueva York para comprobar la veracidad de las historias que sitúan un jugoso número de muertes entre esas cuatro paredes. ¿Quién sabe? Tal vez le quede a Mike una lección que aprender sobre los fantasmas…

Basada en un cuento corto homónimo de Stephen King (1999), “1408” representa una agradecida variante en la temática de casas encantadas. En lugar de invadir una mansión victoriana, los espectros se desplazan a una habitación de hotel en pleno centro de Manhattan, trasladando los temas clásicos, al mejor estilo de King, a lugares cotidianos. La fuerza ganada por el horror sobrenatural dentro de entornos urbanos radica en la implicación del espectador, que ve como aquello que creía seguro se desmorona y se convierte en la razón del peligro, la pérdida de control. ¿Puede haber algo más aterrador que una habitación de hotel maldita? La presente historia lleva a un nuevo nivel la inseguridad que nos provocan estos lugares, que de por sí muestran una lectura siniestra si nos preguntamos cuántas personas han dormido sobre la cama que vamos a ocupar… peor todavía, cuántas de ellas enfermas, cuántas de ellas protagonizando un drama humano de muerte y miseria: prostitutas asesinadas, suicidios, decepciones, rituales demoniacos. Asumiendo que el encantamiento de un edificio radica en la capacidad de los elementos arquitectónicos par a absorber las energías negativas circundantes, es fácil pensar que la habitación de un hotel puede ser una especie de batería espectral. Una línea de pensamiento que “1408” no profundiza, como película, tanto como lo hace el relato en que se basa, y es que la adaptación cinematográfica se mide a uno de los mejores relatos de su autor, quizás uno de los más intensos y aterradores, uno que sintetiza y destila buena parte de ese “intangible” que sobrevolaba el hotel “Overlook”. Lid en la que sale perdiendo por bastante puntos, sobre todo en lo que respecta a su capacidad para generar terror, aunque representa una película válida siempre que podamos separarla de su origen literario.

Lo mejor: Cusack, Jackson y los valores de producción

Lo peor: Que tenga que medirse con uno de los mejores relatos de Stephen King.