Forgotten
Problema de género

- Título original: Forgotten
- Nacionalidad: Alemania | Año: 2012
- Director: Alex Schmidt
- Guión: Valentin Mereutza, Alex Schmidt
- Intérpretes: Mina Tander, Laura de Boer, Max Riemelt
- Argumento: Hanna y Clarissa, amigas de la infancia, deciden volver a la isla donde veraneban siendo niñas para tratar de solventar un oscuro secreto...
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 1.5/5

En plena crisis con su pareja, Hanna (Mina Tander) se reencuentra casualmente con su amiga Clarissa (Laura de Boer). Para superar su mala situación, ambas deciden irse de vacaciones a la isla en la que de pequeñas veraneaban. Pero en esa isla sucedió algo que marcó las vidas de ambas mujeres: la desaparición de una tercera chica, María.
Forgotten se nos presenta, así, como una suerte de mezcla entre película nostálgica y thriller, a la par que cine de terror: el fantasma de María no tarda en hacer acto de presencia. Sin embargo, el género que más pesa es el drama: todo está pasado por este filtro. Tanto el presente momento de crisis de Hanna con su marido, y su necesidad de cariño y comprensión que se ven satisfechos por el reencuentro con su amiga; como el pasado, en el que conocemos a las dos mujeres de pequeñas, y vamos averiguando la historia de María, son dos tiempos dramáticos, hablando en términos de género. Por eso, ahí va la primera advertencia: esto es lo que es, y aunque sus responsables se empeñen en forzar las situaciones para que aparezcan hachas, sótanos oscuros, siluetas en segundo plano y todo el catálogo de la imaginería más tópica del cine de género, la realidad se impone. Es curioso cómo el material revela su identidad a pesar de todos lo esfuerzos que se hagan y, al final, lo que más puede perjudicar a una historia es lo que se empeñan en hacer de ella y no lo que es en realidad. Porque, quizás, sí que hubiera sido interesante la historia de dos mujeres que han sido amigas de pequeñas, se reencuentran siendo adultas, y vuelven al lugar en el que veraneaban para cerrar una herida que les ha marcado desde entonces. Esta versión de Sé lo que hicisteis el último verano en clave adulta y melancólica podría haber funcionado. Sin embargo, una vez vista la película, lo que uno se pregunta es ¿hacían falta fantasmas? ¿Hacían falta asesinatos, y más siendo estos siempre tan sugeridos?
Lo mejor: la fotografía.
Lo peor: aunque técnicamente tiene valores, a efectos de alcance es un telefilm.





