Has filtrado por autor: Manu

Forgotten

Problema de género

Forgotten

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Forgotten

En plena crisis con su pareja, Hanna (Mina Tander) se reencuentra casualmente con su amiga Clarissa (Laura de Boer). Para superar su mala situación, ambas deciden irse de vacaciones a la isla en la que de pequeñas veraneaban. Pero en esa isla sucedió algo que marcó las vidas de ambas mujeres: la desaparición de una tercera chica, María.

Forgotten se nos presenta, así, como una suerte de mezcla entre película nostálgica y thriller, a la par que cine de terror: el fantasma de María no tarda en hacer acto de presencia. Sin embargo, el género que más pesa es el drama: todo está pasado por este filtro. Tanto el presente momento de crisis de Hanna con su marido, y su necesidad de cariño y comprensión que se ven satisfechos por el reencuentro con su amiga; como el pasado, en el que conocemos a las dos mujeres de pequeñas, y vamos averiguando la historia de María, son dos tiempos dramáticos, hablando en términos de género. Por eso, ahí va la primera advertencia: esto es lo que es, y aunque sus responsables se empeñen en forzar las situaciones para que aparezcan hachas, sótanos oscuros, siluetas en segundo plano y todo el catálogo de la imaginería más tópica del cine de género, la realidad se impone. Es curioso cómo el material revela su identidad a pesar de todos lo esfuerzos que se hagan y, al final, lo que más puede perjudicar a una historia es lo que se empeñan en hacer de ella y no lo que es en realidad. Porque, quizás, sí que hubiera sido interesante la historia de dos mujeres que han sido amigas de pequeñas, se reencuentran siendo adultas, y vuelven al lugar en el que veraneaban para cerrar una herida que les ha marcado desde entonces. Esta versión de Sé lo que hicisteis el último verano en clave adulta y melancólica podría haber funcionado. Sin embargo, una vez vista la película, lo que uno se pregunta es ¿hacían falta fantasmas? ¿Hacían falta asesinatos, y más siendo estos siempre tan sugeridos?

Lo mejor: la fotografía.

Lo peor: aunque técnicamente tiene valores, a efectos de alcance es un telefilm.


Deep Dark Canyon

Thriller indie de bajo presupuesto

Deep Dark Canyon

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Deep Dark Canyon

Por su cumpleaños, Skylar (Nick Eversman) sale de cacería con su hermano Nate (Spencer Treat Clarck). El desastre se avecina sobre ellos cuando un disparo erróneo de Nate acaba con la vida del alcalde, Dick Cavannaugh. El padre de los chicos, Bloom (Ted Levine), policía del pueblo, intenta comportarse con corrección y rectitud, deteniéndoles, pero el incidente acaba por sacar a la luz una antigua guerra familiar: la de los Cavannaugh, políticos y comerciantes del lugar, contra los Towne, una familia bastante más humilde, cimentado dicho enfrentamiento sobre una muerte años atrás…

Deep Dark Canyon es un thriller independiente, de probablemente limitado presupuesto, que saca bastante provecho a su punto de partida pero que, quizás, hubiera necesitado una última reescritura del guión para conseguir otorgarle todo el peso y calado que se merece.

Lo primero que sorprende es que Deep Dark Canyon no tiene ningún problema a la hora de quemar naves: la historia arranca prácticamente en cuanto terminan los créditos, y no hay ni un solo momento muerto hasta el final. Enseguida, además, se establece la que será la columan vertebral de la película: para evitar una condena peor, puesto que Nate es mayor de edad, los chicos mienten y dicen que quién disparó fue Skylar, aún menor. Sin embargo, por presión de la familia rival, los Cavannaugh, éste va a ser juzgado duramente. Nate, guiado por la culpabilidad, planea rescatarlo del furgón policial que le traslada, pero el resultado es nefasto: dos muertos más, y los dos chicos esposados el uno al otro. El resto de la película, por tanto, es una suerte del thriller rural con Nate y Skylar huyendo enlazados por los campos del medio oeste americano.

Lo mejor: Es ágil; la recreación de un entorno rural cerrado y con sus propias leyes.

Lo peor: Le falta desarrollo tanto al tramo final como a la relación entre los dos protagonistas.


Wither

Segundo Remake de Posesión Infernal

Wither

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Wither

El argumento de Wither es el de mil películas anteriores y seguro que posteriores: Un grupo de jóvenes van a pasar unos días en una cabaña en mitad de la montaña. Entre ellos, hay dos parejas formadas, por lo que los solteros, tanto chicos como chicas, tienen sus esperanzas puestas en ligar. Sin embargo, la casa alberga un mal primigenio que se cebará con ellos.

Vale, no es el colmo de la originalidad, pero no por ello hay que echarse atrás, ¿no? Este año, sin ir más lejos, hemos disfrutado de Cabin in the Woods, por ejemplo, que aprovechaba este mismo punto de partida para darle la vuelta y hacer algo distinto. Pero, incluso si no está en el ánimo de los responsables de la cinta subvertir nada, eso no convierte su esfuerzo en baldío: este año, también, parece haber habido consenso en torno a la validez del remake de la que es inspiración directa e indisimulada de ésta, Evil Dead.

Incluso, para más inri, los guionistas y directores de Wither, Sonny Laguna y Tommy Wiklund, son los responsables de otro producto pequeño y discreto pero, para mí, ejemplo de que vale la pena volver a hacer “lo de siempre” si se hace bien: Blood Runs Cold, un slasher absolutamente convencional pero encantador, adorable, y con un par de sustos y buenos momentos de tensión.

Lo mejor: quiere que te lo pases bien.

Lo peor: no siempre lo consigue.


Comedown

Entre bajo su propio riesgo

Comedown

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Comedown

Nuestros vecinos franceses e ingleses llevan desde hace unos años teniéndolo claro: las situaciones contemporáneas son también fruto de historias de terror. Desde las revueltas en el extrarradio de París, a los grandes bloques de viviendas sociales inglesas, abandonados a su suerte sin ningún tipo de reforma, galos y británicos han visto la época actual desde los ojos de la imaginación. Lo cierto es que estamos viviendo un momento convulso, y es comprensible que, en situaciones así, la inspiración para las historias provenga del entorno más cercano.

“Comedown” se suma a la lista de películas ambientadas en uno de estos edificios colmena londinenses. Cerrado desde varios años atrás, y con una orden de demolición pendiente que nunca se ejecuta, seis chavales del extrarradio, que además, crecieron en él, se deciden a entrar una noche para instalar una antena en el último piso y poder emitir la sesión de un dj desde una emisora pirata. Ignoran que el edificio abandonado es la base desde la que se mueve y actúa un despiadado asesino.

La primera mitad de la película tiene ciertas pretensiones. Apunta maneras de retrato social de una juventud sin futuro, en un barrio donde apenas hay alternativas legales, así como intenta reflejar, también, una ciudad, Londres, en la que se descuidan las zonas no adineradas. Y lo cierto es que naufraga en casi todos estos ámbitos. Presenta un grupo de adolescentes en el que la originalidad brilla por su ausencia. Repite todos los tópicos que hemos visto una y otra vez en películas de terror: pandilla de descerebrados, donde el único “listo” es el retraído, novia del protagonista embarazada para darle más dramatismo a su relación, impulsivos que serán castigados duramente… Durante cuarenta y cinco minutos, y se dice pronto, las esperanzas son nulas. Nada de lo que va sucediendo es interesante. Ni siquiera, un entorno como el de un edificio abandonado parece estar bien aprovechado, y los intentos de crear tensión son, desde el punto de vista de quien escribe, bastante infructuosos: un rastro de sangre, una silueta que corre en un segundo plano…

Lo mejor: La segunda mitad

Lo peor: La primera mitad