Has filtrado por autor: Manu

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Adolescencia complicada

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

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Sin duda, es complicado ser un adolescente. Tienes las hormonas revolucionadas, el sexo te resulta atractivo casi con cualquiera (y si hay belleza de por medio, más), y parece que cada batalla vaya a ser la última. Entre la pasión y la incomprensión del resto de la sociedad, el adolescente parece dedicar su tiempo a una tarea hercúlea: autoafirmarse y encontrar su propia voz. Al margen de la futilidad de dicha tarea (quien escribe tiene 35 años y sigue buscando), la autoafirmación puede verse, desde cierto punto de vista, como un intento de averiguar quién se es y a qué grupo se pertenece. Al final, te definen tus peculiaridades y las de aquellos de los que te rodeas. Y, muchas veces, ambas cualidades entran en conflicto la una frente a la otra: parecerme demasiado a mi grupo me hace sentirme como en casa, pero puede anularme. Pasamos media vida buscando diferenciarnos de nuestro grupo, al que pertenecemos libremente y del que no queremos separarnos, porque, probablemente, nada hay más aterrador que el parecido.

Esta chapa inicial es para intentar dar paso y presentar esta película sin contar más de lo estrictamente necesario, pero a la vez poder argumentar un par de cuestiones. +1 es de esas raras películas que consigue un equilibrio extraño y estimulante. Su visionado es sencillo y placentero, y no te exige devanarte los sesos sino que te pide que te sientes en el sofá y disfrutes del camino. Pero su posterior digestión es un poco más molesta.

¿Por qué? Porque la película TIENE que significar algo, no puede ser sólo un ejercicio más o menos brillante, pero vacío y sin peso. No.

Lo mejor: es fácil de ver, y muy entretenida.

Lo peor: ¿es una película vacía?


Noche y muerte. 20:30 Sala B

Un relato de Manu

Noche y muerte. 20:30 Sala B

Me siento en la tercera fila. Es imposible saber dónde se sentó ella , pero esta fila está bien. Cerca de la pantalla, donde se ubican los dos únicos y viejos altavoces; lejos de la puerta de entrada, que chirría.

Espero.

Se oyen pasos en alguna otra parte del cine, pero no en esta sala. Estoy en el sótano. En la sala grande exhiben un estreno americano. Sería una exageración decir que había cola, pero al menos se percibía un cierto revuelo. En la sala “B” se oyen, se sienten, sus pasos: el techo, el suelo que ellos pisan, tiembla, a pesar de la moqueta.

¿Por qué vendría Alicia a ver una película como “Noche y Muerte”?

Su compañera de piso, Elena, estuvo a punto de acompañarla, pero en el último momento se lo pensó mejor. También me dijo: “es enfermizo seguir los pasos de tu exnovia por toda la ciudad”.

Puede ser, pero aquí estoy, ¿no?

Los altavoces tiemblan, como si acabaran de hacer contacto.

Under the Scares

Un Seminiario de Cine en una Hora y Media

Under the Scares

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4.5/5

Under the Scares

“Hoy en día, con los medios digitales, todo el mundo puede hacer una película. Pero no todo el mundo debería hacerla”.

Así, tal cual. Under the Scares está llena de frases sentenciosas y asquerosamente sinceras como ésta. Es un documental sobre el cine de serie Z en el que sus propios actantes, directores, montadores, actores… cuentan a cámara cómo es, realmente, hacer una de estas películas y conseguir que llegue a las manos de los consumidores. Y es un trabajo muy valioso a muchos niveles: lo testimonial es oro, pero el buen hacer, a su vez, de sus responsables, también es reseñable: no pierde un segundo, va al grano, y es generoso en sabiduría. Lo que tiene, te lo da, sin apenas guardarse nada para sí. Eso sí, si eres un seguidor de este tipo de cine, puedes llevarte algún malrato: son sus propios creadores quienes reconocen que, muchas veces, estos productos son basura.

La Tecnología:

Recuerdan, en un momento de Under the Scares, cómo La Matanza de Texas ha sido durante mucho tiempo la película de referencia a la hora de hablar de cine de bajo presupuesto. Y, también, apuntan que la obra de Tobe Hooper es el ejemplo más claro de cómo han cambiado las circunstancias. Costó un poco menos de 100.000 dólares. Corría el año 1974: en esa época, era impensable hacer una película por 6000 dólares, como sucede hoy en día. Para el cine de serie Z, La Matanza de Texas es una superproducción.

Evidentemente, lo que ha cambiado tanto las cosas ha sido la tecnología: por un precio relativamente asequible, todo el mundo puede hacerse con una cámara digital y un ordenador. Con paciencia y tiempo, efectivamente cualquiera puede hacer hoy en día una película. Recordemos, por ejemplo, cuando se generalizaron los programas de edición de imágenes o de música (disciplinas más “económicas” que el cine, desde el momento en que no se necesita la intervención de más aparatos, como son cámara y sonido, por ejemplo). Muchas voces advirtieron del peligro de “democratización”, y los temores resultaron ser infundados: saber recortar con Photoshop no te convertía en diseñador.

Lo mejor: La teoría siempre entra mejor si te la cuentan sus autores, y este es exactamente el caso de este documental.

Lo peor: Que se hiciera hace hace tres años y vaya a continuar en el anonimato.


Home Movie

La familia tiene un problema

Home Movie

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Home Movie

La Home Movie que da nombre al título se centra en la familia Poe. La madre, Clare, psicóloga, compra una videocámara para documentar su trabajo, pero es el padre, David, quien realmente la utiliza, grabando el día a día de la familia. Estas grabaciones revelan cómo el comportamiento de Emily y Jack, los hijos de la pareja, de 10 años, se va volviendo poco a poco más retorcido…

Estamos, obviamente, ante un Found Footage. En su defensa (servidor ha acabado saturado a más no poder del subgénero), creo que es justo reconocerle que no está exenta de interés, y que consigue evitar la fea tendencia de este tipo de películas de mover la cámara para que casi no veamos nada precisamente en los momentos de tensión donde, paradójicamente, más tendríamos que ver (y menos que enseñar la película, que no es lo mismo que volverse loco con la cámara para no enfocar el monstruo o asesino de turno). Además, la excusa para que se trate de un Found Footage no entra nada mal (llega una cámara a una familia en la que no había, así que el padre, fascinado, no para de grabarlo todo). Eso sí, en el tramo final hay un par de momentos en los que cualquier persona en sus cabales hubiera dejado la maldita videocámara en casa….

La película, además, temáticamente, es un ejemplo más de cine de terror con y sobre niños. Para mí, esta es una vertiente complicada: no suele atraerme demasiado pero, cuando una me gusta (léase The Children, por ejemplo), me fascina por encima de la media. Es cierto que son productos arriesgados puesto que a unos niños no les puedes pedir una calidad interpretativa determinada. En este caso, tanto Emily (Amber Joy Williams) como Jack (Austin Williams) salvan el tipo la mar de bien. Su “tipo” de maldad le exige una cierta distancia emocional de todo lo que hacen que facilita bastante la labor del director pero que, no cabe duda, también ha debido conllevar un trabajo “previo” que no se ve pero se destila.

Lo mejor: Entretiene, inquieta y tiene trazas de inteligencia.

Lo peor: Apenas sí se atreve a asomarse al precipicio.