The russian bride

¡Subidóoooon!

The russian bride

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DIVERSIÓN:
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  • 3/5

The russian bride

Dice un refrán español que “el que lejos va a casar, o va engañado o va a engañar”. Y desde luego a la protagonista de nuestra película le pasa lo segundo. Acostumbrados como estamos a escuchar historias de pilingüis, llegadas de países comunistas o caribeños, con la pérfida intención de vaciar los bolsillos de confiados machirulos occidentales, este cambio de roles víctima – verdugo supone el primer acierto de esta cinta que trata de esconder su condición de cine pulp desenfrenado hasta su segunda mitad, donde desata el descontrol y la diversión más superficial y entretenida.

Tratando de escapar de una situación económica crítica y de su exmarido violento Nina (Oksana Orlan) acepta la invitación de viajar a América junto con su hija y contraer matrimonio con un adinerado empresario (Corbin Bernsen ) que vive en una lujosa y remota mansión. No tiene en cuenta ni la diferencia de edad ni que son dos desconocidos el uno para el otro. Pronto empezará a intuir que nada es lo que parece en su nueva vida… que si se descuida puede ser realmente corta.

Lo mejor: Su delirante conclusión.

Lo peor: El revoltijo argumental que propone no será del gusto de todos.


Cementerio de animales: Del libro al remake.

A veces, es mejor estar muerto.

Cementerio de animales: Del libro al remake.

Puedes escuchar el programa Cementerio de animales: Del libro al remake” aquí:

En 1983, Stephen King publicó una de sus novelas más populares. Llegaba Pet Sematary, aka Cementerio de animales. Una tirada, sin precedentes para la época, de 700.000 unidades. Y eso que, durante el primer borrador, tanto la mujer de King como amigos y su propio editor, le animaron a dejar el proyecto. Sin embargo, el genio de Maine se puso manos a la obra, cambiando unas cuantas cosas. Lo llevó a un terreno macabro, al que pertenecen, según el propio escritor, los peores temores de los adultos. De ahí que él mismo siempre ha reconocido que se trata de uno de sus trabajos más personajes. No por nada, varios personajes y situaciones que se narran, están basados en hechos reales. Por ejemplo, King tenía un gato que fue atropellado por un camión, en una localización muy similar a la que describe en sus páginas. Un camión también dio un buen susto al escritor, que estuvo a punto de ser arrollado. Luego está el tema de la muerte, la perdida de seres queridos y cómo encarar el dolor que ello produce. No es algo que sea ajeno en su bibliografía.

Durante la tormenta

Me cuesta tanto olvidarte

Durante la tormenta

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Durante la tormenta

Como decía Emmett “Doc” Brown, alterar los acontecimientos del pasado podría implicar una paradoja en el espacio-tiempo. Esto que nos parecía tan complejo de entender pero que tanto nos molaba cuando veíamos “Regreso al futuro”, es mucho más comprensible cuando visionas “Durante la tormenta”. O lo que es lo mismo, cómo una acción positiva puede desencadenar algo negativo y con consecuencias terribles en las vidas de los protagonistas.

Bajo esta premisa arranca la tercera película que Oriol Paulo dirige para la gran pantalla y con la que, como ya hiciera con “El cuerpo” (2012) y “Contratiempo” (2016), el barcelonés consigue un producto final trabajado, muy entretenido y de ínfulas hitchcockianas.

La película encandila a los nostálgicos como yo con constantes guiños a los 80’s, utilizando temas musicales como “Time after time” de Cyndi Lauper (1983) o “Baby, I don’t care” de Transvision Vamp (1989), y homenajeando claramente al Zemeckis y su maravillosa “Regreso al futuro” (Nico en patinete al más puro estilo Michael J. Fox, ese rayo que cae sobre el reloj del colegio y, por supuesto, la tormenta que es capaz de modificarlo todo. Además, cuando Vera y David van al cine, en la sala proyectan otras dos películas de Zemeckis: “Náufrago” y “Contact”)

Aunque la gran fuente de inspiración de la que bebe esta cinta resulta ser el argumento de “Frecuency” (Gregory Hoblit, 2000). Para aquellos que no se acuerden o no la hayan visto sólo recordar que era la historia de un detective de homicidios que lograba contactar con su difunto padre a través de una señal de radio alterada por una especie de aurora boreal. También, los aficionados a la ciencia ficción podrán apreciar la influencia de “La zona muerta” (David Cronenberg, 1983), ya que cuando Vera da la mano percibe cosas, al más puro estilo Johnny Smith.

Lo mejor: con su elaborada trama consigue el gran logro de mantener la intriga del espectador durante todo el metraje. La historia nos atrapa desde el inicio.

Lo peor: con su elaborada trama consigue ir creando unas altas expectativas en el espectador que se ven algo frustradas en su desenlace.


Siempre hemos vivido en el castillo

¿Te gustó La maldición de Hill House? Apúntate esto YA.

Siempre hemos vivido en el castillo

Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.» Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de Siempre hemos vivido en el castillo, que lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirán apacibles si no fuera porque algo ocurrió, allí mismo, en el comedor, seis años atrás.

Shirley Jackson escribió seis novelas, más de cien relatos, dos libros autobiográficos y media docena de escritos infantiles, además de varios ensayos. Su primera novela fue The Road Through the Wall (1948), donde podemos observar como su estilo y modus operandi se abren paso, en su relato descriptivo de una pequeña ciudad de América, convirtiéndola por temática casi en una pieza complementaria de La Lotería. Para publicitar se les ocurrió a sus editores afirmar que su autora había practicado brujería, cosa que molestaba a Jackson ya que pensaba que se banaliza su trabajo. Otras novelas fueron: Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954), The Sundial (1958) y La maldición de Hill House (1959). Precisamente de ésta última ha salido su adaptación más popular con la serie que estrenó Netflix en 2018. Para mí, de lo mejor, ya sea en cine o televisión, que pudimos ver durante el año pasado.