Black Creek

White Trash

Black Creek

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

Black Creek

Un espíritu indio ha resucitado de su letargo y busca venganza sobre los habitantes de la clásica población endogámica perdida en las entrañas de Estados Unidos. Al fin y al cabo fueron los ancestros de estos blanquitos quienes violaron y destruyeron todo lo que los nativos norteamericanos poseían. Los métodos del espectro son conocidos ya de otras películas, salta de cuerpo en cuerpo, poseyendo a su siguiente víctima una vez la ha matado. ¿Qué pasaría si matase a dos personas a la vez? ¿Y se suicida? ¿Y si come una pizza casa Tarradellas?

Al área llega un chaval cuyo padre era cazador, el cual ya se enfrentó a su día a la entidad sobrenatural, y además posee algo de sangre india diluida en sus venas. Junto a él varios gallitos y pollitas más, todos dispuestos a pasar un fin de semana en la cabaña familiar haciendo lo típico: follar, beber y practicar el tiro al blanco. Obviamente, sabiendo la situación anterior, podemos imaginar que el espíritu de la venganza y estos adolescentes pajilleros terminaran enfrentándose en una serie de secuencias vacías de cualquier poesía o rítmica.

Lo mejor: Je, je, que cachondos sois.

Lo peor: Ni los arbustos son bonitos de ver en esta oda.


Unsane

De locas y otoño

Unsane

Una joven es internada contra su voluntad en una institución mental, allí se enfrenta a su mayor temor: ¿Qué es real o qué producto de su delirio?

Steven Soderbergh debutó con “Sexo, mentiras y cintas de vídeo” y la industria lo acogió en su seno de mil amores hasta transformarlo en una máquina de generar millones con obras tan comerciales como la saga “Ocean’s Eleven”. Pero nuestro hombre parece que tiene ganas de experimentar y picotear del cine de terror, al menos a un nivel superficial. Como suelo repetir: los géneros bastardos están de moda siempre el producto final sea cualquier cosa menos inquietante. “Unsane” se promociona fuertemente gracias a su método de rodaje, reducido a un simple iPhone. Luego el argumento sería otra cosa, lleno de incógnitas, lo cual es de agradecer, aunque con pocas oportunidades de regalarnos una experiencia terrorífica. Tiene pinta de que la historia va a ir por derroteros más absurdos que otra cosa.

Koujin

De bichos y sumarais

Koujin

La historia toma lugar en 1700 al norte de Japón después de la guerra. Un niño, tras ser atacado por un extraño monstruo, escapa al pueblo cercano donde advierte a los aldeanos que el monstruo se está acercando. Los residentes de la aldea tratan de encontrar una manera de proteger sus dominios. Mientras tanto, uno de los dirigentesurde una conspiración para controlar al monstruo y usarlo para sus mezquinos planes. A medida que avanza la historia, descubrimos exactamente cómo se creó el monstruo y la crueldad de la que algunos humanos son capaces.

Una especie de cocodrilo–salamandra monstruoso atacando una pequeña villa del Japón feudal, únicamente defendida por un grupo de samuráis donde destaca uno de ellos tuerto, constante universal dentro de las obras de ficción que explotan este periodo histórico. Obsérvese, creo que este es el detalle más importante, lo cutre de esta propuesta nipona, obviamente directa a televisión, digna de ser catalogada como serie Z.

Rift

El terror LGTB sale del armario

Rift

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Rift

A todos aquellos que habéis disfrutado con películas como Resolution, Berberian Sound Studio, Mulholand drive, Anticristo o Don´t look back estáis de suerte porque la que traemos hoy a reseñar es justo vuestro formato. Aquellos que no conozcan las anteriormente citadas os diré que hablo de filmes donde prima la atmósfera por encima de la claridad argumental, películas que se cocinan a ritmo pausado y cuyos finales sin una explicación clara invitan al espectador a formular la hipótesis que desee, pudiendo esta coincidir o no (da igual) con la de otros espectadores o las de sus creadores. En este caso y para dotar el producto de un carácter más particular si cabe, este Rift (aunque su título original es Rökkur = crepúsculo) es, además, según mi hipótesis, un sutil análisis de los demonios y traumas de la personalidad gay masculina. Por lo tanto, todo aquel que no se despeine por ver cine de temática gay, o aquellos que busquen películas que traten con neutralidad, con sus luces y sombras, los terrenos de la afectividad homosexual (masculina principalmente) o de la afectividad sin más, están nuevamente de suerte pues, posiblemente, esta también sea una película que les interese. Su mayor valor es normalizar, en cine de género, a una pareja de hombres alejándose de alegatos militantes.

Lo mejor: Va cocinando lentamente una atmósfera malsana que funciona muy bien. Un par de secuencias terroríficas.

Lo peor: Su ritmo no es sencillo y, su conclusión, críptica.