Mate-me por favor

Todos los adolescentes piensan en lo mismo

Mate-me por favor

Bia, Michele, Mariana y Renata son una camarilla de chicas populares de la escuela secundaria. Ellas pierden sus días vagando por los campos, entre las altas y vertiginosas calles de Barra da Tijuca, un nuevo e influyente barrio de Río de Janeiro. Privilegiadas y abandonadas por unos padres ocupados, las chicas pasan la mayor parte de su tiempo juntas cuando una ola de asesinatos comienza a aterrorizar al vecindario. Inocentemente, las jóvenes desarrollan una curiosidad mórbida hacia las víctimas. De tal forma que los límites que separan la vida, el deseo y la muerte comienzan a derrumbarse.

Hoy toca la noticia de una película un tanto diferente. Diría además, aquí no intentamos engañar a nadie, que su componente dramático es lo suficientemente alto como para provocar urticaria en muchos, estáis avisados. Sin embargo, en el terreno del thriller, parece que “Mate-me por favor” (“Kill me please”) está teniendo buena recepción por ofrecer una mirada realista y diferente sobre el mundo adolescente brasileño, ¡femenino para más inri! ¿Un puñado de jovencitas obsesionadas con la muerte y el sexo?

Pequeño Demonio

Gran aburrimiento

Pequeño Demonio

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Pequeño Demonio

Gary es un buen tipo querido por sus compañeros de trabajo. Un tipo abnegado que quiere llevar su entrega a un nuevo estadio, casándose con Samantha, una madre soltera atractiva y vivaracha. El único problema para este idílico amor sería Lucas, el hijo de ella, un diablillo en el sentido estricto de la palabra. De padre desconocido, el chico podría ser el mismísimo anticristo, y así lo deja notar cuando transforma el matrimonio de su padrastro en un verdadero infierno mediante sus influencias satánicas.

“Pequeño Diablo” es una comedia de no horror que decepciona sobremanera teniendo en cuenta quien es su director y guionista. Eli Craig vuelve a intentar sacarnos una sonrisa a costa de los cánones del horror tras la exitosa “Tucker and Dale Vs. Evil”, tampoco merecedora de tanto culto, y el capítulo piloto de la serie “Zombieland”, un tropiezo viendo la continuidad que tuvo. Esta vez se alía con Netflix para producir un largometraje original cuyo blanco es “La Profecia”, incluso a juzgar del tráiler y las imágenes promocionales podíamos esperar una clara apuesta por la parodia directa. La mala pata es que los resultados son blancos y sosos como una tarde de domingo en misa, propios del telefilme que termina siendo esta “Little Evil” [título original], incapaz de sacar algún provecho de su premisa. Para daros una medida justa de su estilo insípido diremos que esta película está a años luz por detrás de “Este chico es un demonio” (1990), otra obra de dudoso gusto pero mucho mejor ejemplo de lo que sería llevar a un sosias de Damien a un entorno cómico.

Lo mejor: No está mal rodada del todo.

Lo peor: ¿Dónde está el humor?


Ryde

Demasiado desconocido

Ryde

Una nueva aplicación para la contratación de coches compartidos, RYDE, está tomando el control de lo que solía ser la industria de taxis. Es más barato y ofrece la experiencia de un “amigo que te da un paseo”. Con tanta gente usando esta nueva y divertida plataforma, ¿qué ocurre con la seguridad? Cuando un psicópata se apodera de la identidad de un controlador RYDE, todos los que utilizan esta aplicación estará a merced del maníaco. Conseguir un RYDE está a solo unos pocos clics de distancia, pero salir vivo no será tan fácil.

A las asociaciones de taxistas españoles les agradará saber de “Ryde”, una película donde el uso de las apps para la contratación de vehículos con conductor, tan de moda, es más peligroso que manipular nitroglicerina. Aunque un aviso para los agentes gubernamentales que median a su manera torpe y lenta: la progresión tecnológica acucia una actitud abierta ante el reto denominado como “avanzar o morir”, que también sería el lema del protagonista de esta película. Hablamos de un conductor con más interés por la sangre que por el destino de sus clientes. “Rapto, abuso y violencia”, así rezan las pegatinas en el parachoques de este psicópata, encarnado por un tal David Wachs, dispuesto a dar un salto cualitativo en los servicios ofrecidos por todo “slasher” que se precie.

Ghost House

Se acabaron las vacaciones

Ghost House

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Ghost House

Genérica y desprovista de interés, así es la vida cuando vuelves de vacaciones. La rutina; las caras grasientas de los compañeros; las voces hirientes de los clientes; la polla nervuda de tu jefe; los chillidos de los niños encogiéndote el alma… una picadora de sueños que en realidad mantiene nuestra mente en el lado cuerdo del caos, tras la barrera invisible que separa la anti vida del vacío orgánico. Por suerte, pequeños pececillos de un mar con olor a aftersun, el cine de terror también posee sus balsas de aceite, la congregación de unas pocas neuronas sanas como colchón salvavidas del verdadero peligro. Películas convencionales y desprovistas de alma no podrán arrastrar la vuestra hasta el Infierno, donde un filósofo vestido de negro augura el destino intrascendente de nuestros huesos. Ya sabéis, si queréis sentiros seguros, independientemente del destino al que os lleve el próximo vuelo low cost, pedir a vuestro conductor que “Ghost House” sea el acompañante para la siesta, única diversión válida si queréis viajar entre países globalizados y/o violados.

Lo mejor: No existirá segunda parte.

Lo peor: Genérica hasta el vómito.