The Sand
El verano se alarga hasta Octubre

Después de una brutal fiesta nocturna en la playa, un grupo veinteañeros resacosos despierta bajo un sol de justicia y sobre una playa carnívora que devora cualquier cosa en un abrir y cerrar de ojos.
Dicen algunos iluminados de la escena cinematográfica que los noventa amenazan con volver en todos los ámbitos, y así resucitará aquella estética y forma de entender el cine. En lo particular, y como no sé muy bien que significa el “espíritu de los noventa”, me importa bastante poco ese revival, su valor o su falta de valor, ¡suficiente tenemos todavía con los benditos ochenta! Recuerdo que el cine de terror, lo que aquí nos interesa, empezó a perder fuelle de cara a la segunda mitad de la última década del siglo pasado… y poco más. Como durante toda su historia, el cine de género sufría uno de sus típicos altibajos pero continuaba ofreciendo pequeñas joyas, sino revoluciones en toda regla, como “Scream”, “El Cortador de césped”, “En la boca del miedo” o “El Proyecto de la Bruja de Blair”. Sin embargo, reconozco que la irrupción del DVD y el canto del cisne de los vídeo clubes trajo una enorme cantidad de producciones de serie b donde los efectos realizados por ordenador tomaban mayor protagonismo y las propuestas no pasaban de rocambolescas, historias que se tomaban poco en serio pero bien merecían un alquiler para echarse unas risas con amigos.



