Enemy

¿Se puede escapar de uno mismo?

Enemy

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 5/5

Enemy

Me muero de gusto al escribir sobre esta película: porque lo que os estoy presentado hoy es, en mi opinión, una de las mejores películas que he visto en los últimos años. Un título que será de culto en un futuro pero que, aviso desde ya, polarizará las opiniones, pues su ritmo y lentitud (pese a durar sólo 90 minutos) pueden ser imposibles de soportar para muchos espectadores. Me atrevo a decir que esa lentitud ha sido la causa por la que su distribución ha estado pendiente de un hilo hasta que la cinta ha comenzado a cosechar críticas y algunos galardones. Enemy es un drama disfrazado de thriller que avanza lento pero seguro, como una apisonadora, hacia uno de los finales más abruptos, sorprendentes y poéticos de la historia del cine. Solamente por eso tenéis sí o sí que verla.

Jake Gyllenhaal interpreta a Adam Bell, un personaje gris y monótono que vive una vida gris y monótona, apenas iluminada por algún orgasmo ocasional con su novia y alguna visita a los submundos sórdidos de la capital. En resumen: Adam está atrapado. Un día, siguiendo la recomendación de un amigo, alquila una película y en ella, interpretando a un personaje de relleno, descubre a un actor que es exactamente igual a él. Lo que comienza como una curiosidad poco a poco se transforma en una obsesión por conocer a su otro yo y saber cómo es su mundo.

Jake Gyllenhaal interpreta también a Anthony St. Claire, el actor secundario al que Adam insiste por conocer. Un personaje que ha intentado triunfar y que afronta con inquietud el estancamiento de su carrera y su próxima paternidad. Cuando Anthony descubra a Adam , el miedo y las reticencias por encontrarse y charlar con su doble tensarán la cuerda entre ambos y sus respectivos mundos.

Lo mejor: Hay muchas historias sobre dobles (doppelgänger) pero ninguna como ésta. Su forma de utilizar los recursos del fantástico. La actuación de Gyllenhaal es soberbia.

Lo peor: Su ritmo es necesariamente lento. Su escena final puede dejarte cara de póker... pero tranquilo, no serás el único.


El Terror Intangible

Un artículo y selección fotográfica de Eduardo J. García

El Terror Intangible

“Soñaba con siluetas difuminadas en la oscuridad de las que sólo podía distinguir unas etéreas facciones que no llegaban a fundirse en su totalidad con la misma. Lo más parecido a unos ojos eran las ascuas rojizas que entre la negrura flotaban. Allí, quizás una boca perfilándose con una burda sonrisa a la par que, al descubierto, quedaban hileras de dientes no muy ordenados, y mucho menos normales, provocando una extraña sensación de desasosiego dentro de mi alma.

Tenía miedo, pavor de que una mano surgiera de entre esos abismos de los que apenas se distinguía nada, salvo el orden absurdo que el cerebro quería imponer a esa masa de color negruzco dotándola de contornos y formas tan raras como siniestras. El ruido blanco, transportado a la negrura, provocaba un erróneo devenir de ideas que intentaban dotar de sentido a todo lo que no lo tenía. No había nada, no podía haber nada; pero el empeño de que en realidad algo acechaba tras el velo de sombras se hacía cada vez más pesado: martilleando con dudas mi entendimiento, haciendo los trazos del vacío más reales, más sólidos. Y mi mente, encontró al fin los monstruos que mis ojos no fueron capaces de regalarme… porque en el fondo necesitaba verlos…”

El cine de terror, en los últimos años, ha mermado nuestra sensibilidad en pos de una especie de carrera por ver quien realiza la película más sangrienta, violenta o controvertida del momento. Hecho que, sobre todo, destaca cuando hablamos en términos de cine serio antes que festivo. Es decir, aunque muchas veces peque buscando la misma dirección epatante, el gore jocoso, el slapstick, ostenta una cualidad propia del comic, que lo hace más llevadero y ligero. Digamos que en cintas como Braindead, Re-animator o El terror llama a su puerta la parte hemoglobínica cumple otra función, simplemente divertir, lo que para nada llega a insensibilizarnos a base de sopapos con pedazos de carne supurante. Por otro lado, también me gustaría dejar a parte el ultra gore, ya no tanto por minoritario, si no porque su función artística se aleja, desde mi punto de vista, de lo que sería provocar terror o algo parecido.

Antología Z: Carne Nueva

Relatos zombis con "ñ"

Antología Z: Carne Nueva

Siempre que digo que en todo lo tocante a los no muertos está dicho, viene alguien y me sorprende con una genialidad. Y es que, aunque existe una saturación en el mercado, los zombis siguen fascinando y regalándonos historias dramáticas, escalofríos e incluso alguna sonrisa.

Los autores del proyecto que hoy os presentamos son víctimas de esta saturación de obras de género zombi. Hace un año y medio sus relatos fueron seleccionados para la edición de un libro ilustrado de cuentos de terror titulado Antología Z: Carne Nueva, y que desgraciadamente lleva, desde entonces, durmiendo el sueño de los justos por culpa de las políticas empresariales de las editoras que sostienen que “el panorama está copado”. Pero lo más dificil, el contenido, ya está creado, y los autores no se dan por vencidos: cuentan con unas historias fantásticas, estupendas ilustraciones qua las acompañan y muchas ganas de compartirlas con sus lectores… Así que han comenzado el largo camino de la autofinanciación y buscan ayuda para llevar el volúmen a buen puerto.

Las 18 plumas que han colaborado son: Cristóbal Sánchez Morales, José Alberto Arias Pereira, Pablo García Naranjo, José Antonio Moreno González, Xuan Folguera, Juan José Hidalgo Díaz, Fernando Pérez Barral, Cristina Pamplona, Luis Sánchez Graíño, Tania A. Alcusón, Roberto García Cela, Carlos Rodón Mondet, Francisco Miguel Espinosa, Juan Ángel Laguna Edroso, Javier Quevedo Puchal, Sergio Hartman, Blanca Libia Herrera Chaves y Fermín Moreno.

Carrie

Carrie ficha por Marvel Studios

Carrie

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

Carrie

Decir, en primer lugar, y en especial dirigiéndome a todos aquellos que aún no hayáis visto la película, que a partir de este momento y hasta el final de la reseña de Carrie, encontraréis los consabidos spoilers. He considerado necesario hablar de determinadas situaciones que se dan el remake y que, de hecho, ya aparecían en la película original de De Palma (Carrie, 1976).

Recuerdo que, de jovencito (hace ya bastantes años), devoraba cualquier cosa que escribía el maestro del horror Stephen King. Rara era su novela que me dejase insatisfecho. En la época de los noventa leer las novelas de King y Dean Koontz eran mis pasatiempos favoritos - además, por supuesto, de devorar con el mismo fervor cine de terror ochentero y noventero – . Por supuesto Carrie (la novela) no me dejó indiferente, y enseguida la consideré una de las mejores aportaciones de King a la literatura fantástica de terror. Aún hoy en día sigo convencido de que se trata de una de las novelas más interesantes en su carrera como escritor. Pero a pesar de todo ello, la memoria empieza a traicionarme y mi recuerdo de la novela es difuso. Tampoco me ha interesado hacer una relectura de la misma con la finalidad de poder ver mejor las diferencias entre las versiones cinematográficas y la original en papel impreso; porque en realidad no tengo ninguna duda que la novela es superior tanto a la película que firmó Brian De palma en 1976, como al remake que hoy nos ocupa dirigido por Kimberly Peirce. Es más, me atrevo a afirmar que entre la primera adaptación de la novela llevada al cine por De Palma y este remake de 2013, apenas existen diferencias en cuanto al guión se refiere, ni tampoco en términos de fidelidad al material aportado por la novela de King.

Lo mejor: El intento de hacer una Carrie más alejada de la original y más acorde a los tiempos actuales.

Lo peor: Los poderes de Carrie son excesivos respecto a lo que King mostraba en su libro. El final de la película se desmadra un poco.