Los señalados entran segundos en USA

Aunque rentable, provoca un bajón en la franquicia

Los señalados entran segundos en USA

En 2013 la exitosa franquicia Paranormal Activity faltó a su cita correspondiente. Por eso, en este recién inaugurado 2014, en lugar de una serán dos las películas que llegarán a los cines. Por mi parte me quedo igual, pero a juzgar por las cifras que consigue cada entrega en las taquillas de medio mundo, la espera se habrá hecho eterna para unos cuantos. Así, el llamado spin-off latino, Paranormal Activity: Los señalados, ha aterrizado en las salas USA en un fin de semana sin competencia de estrenos. Entre los analistas había confrontación de opiniones sobre el potencial de este spin-off: algunos opinaban que no sería capaz de pasar de los 15 millones de dólares, mientras que otros la situaban alrededor de los 20. Sea como fuere, estaba claro que la merma de ingresos respecto a las anteriores sería notoria, la cuestión era por cuanto. Finalmente, Los señalados se han embolsado 19 millones en sus tres primeros días, quedando en segunda plaza por detrás de la cinta animada Frozen, ésta en su séptima semana en cartelera.

Tirando de archivo, el primer PA (2007), comenzó con una distribución limitada para terminar saltando a la distribución masiva y 107 millones. A partir de ahí, las secuelas se estrenaron como si de blockbusters se tratase: PA2 (2010) arrancó con 40 y terminó con 84; PA3 (2011) lo hizo con 53 para amasar 104 finales y PA4 (2012) dio el bajón con 29 de estreno y 54 al final de su carrera. Todo esto, se entiende, hablando únicamente del mercado USA. Claro que, tal bajón es poco significativo si tenemos en cuenta que, al igual que las anteriores, el presupuesto de PA4 no fue superior de 5 millones. En todo caso, un indicativo de que la saga, pese a seguir siendo muy rentable, estaba agotando la formula. Los señalados cuenta también con 5 millones de presupuesto. Es muy probable que su descenso en las próximas semanas sea más que abrupto, por lo que plantarse en los 35-38 millones sería su meta más lógica. Suficiente para empezar a dar beneficios.

Amerikan Holokaust

Alimentando a la bestia...

Amerikan Holokaust

Michael Mashburn y su antiguo teniente, Antwan Mercer, dos veteranos de la guerra de Vietnam, se refugian del mundo para alcanzar “un nuevo comienzo”. Secuestran a hombres y mujeres de todas las edades y los torturan para su propia diversión. Las víctimas serán torturadas y vejadas de las formas más atroces que se puedan imaginar. Algunas de las víctimas seguirán con vida y serán obligadas a unirse a su ejército, pero la mayoría de ellas mueren de una manera lenta y horrible.

La Navidad ha pasado. El tiempo de la felicidad y la buena voluntad ya es historia. Y a modo de tratamiento de shock para sacarnos de encima los últimos restos de confraternización y buenos deseos para todos aquellos que nos rodean, hoy os presentamos Amerikan Holokaust, una de esas películas que parecen estar hechas con el único objetivo de recordarnos que el mundo en el que vivimos puede ser una puta mierda llena de gente enferma dispuesta a convertir nuestras míseras vidas en un infierno. Amerikan Holokaust es cine exploit en estado puro. Gore, sexo, violencia, degradación, violaciones… todo vale cuando la finalidad última es remover nuestros estómagos y conciencias, al tiempo que apaciguamos y alimentamos a ese cabroncete morboso y ávido de experiencias extremas que todos llevamos dentro. Rodada en el habitualísimo formato found footage (por lo visto las juergas de Mashburn y Mercer quedan inmortalizadas en una cinta de video que forma parte del material de archivo de la comisaria de policia de New Forge), Amerikan Holokaust es una película de bajísimo presupuesto (1.000 $) que muchos sitúan en la órbita de muestras de cine hediondo del estilo de August Underground o Guinea Pig: Flower Of Flesh And Blood.

Dead Snow: Red Vs. Dead

Segunda oleada de zombis nazis

Dead Snow: Red Vs. Dead

Los zombies nazis vuelven para terminar su misión, pero nuestro héroe no está dispuesto a morir, sino que reunirá su propio ejército para enfrentarse a ellos.

Muy pronto os ofreceremos nuestro avance para el terror que nos deparará el 2014, pero ya os puedo adelantar que Dead Snow: Red vs. Dead es más que probable que forme parte de la lista definitiva. Tras su celebrado paseo por Hollywood con la entretenidísima Hansel y Gretel cazadores de brujas, Tommy Wirkola regresa a su noruega natal para ponerse al frente de la esperada secuela de Dead Snow, película que se estrenó en nuestro país (con muchísimo retraso) bajo el título de Zombis Nazis. Dead Snow: Red Vs. Dead sitúa la acción justo donde terminó la película original, con nuestro héroe malherido tras enfrentarse a una horda de zombis nazis. Ahora deberá hacer frente a una horda todavía mayor de muertos vivientes, pero en esta ocasión contará con la ayuda de un grupo de norteamericanos expertos en exterminar zombis y con un brutal apéndice que, por lo visto en el tráiler, le servirá para reventar cabezas zombis con la misma facilidad con la que pega un sello de correos. Diversión, gore y zombis uniformados para una secuela esperadísima por un servidor y que tras la abducción de Wirkola por parte de Hollywood, sinceramente llegué a creer que nunca llegaría a ver la luz. Me equivocaba… Dead Snow: Red Vs. Dead es una realidad.

Trance

La mente es el peor enemigo

Trance

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Trance

Danny Boyle tiene una habilidad especial para que cualquier película, sea el género que sea, termine teniendo connotaciones del cine de terror. Sus personajes siempre lo pasan mal, por el motivo que sea. A saber, la pesadilla del mono de un drogadicto, la de un joven urbanita en un viaje al presunto paraíso, la de los astronautas y científicos en una misión suicida contra el sol o la de un amante del deporte extremo atrapado entre rocas. Son solo algunos ejemplos de los temas que ha tratado Boyle, y que van desde el drama a la tragicomedia pasando por lo experimental y la ciencia ficción. Unas veces más acertado que en otras, siempre es un autor al que seguir en cada proyecto. Porque, ante todo, tiene personalidad. Trance no difiere con dicha dinámica. Sigue a rajatabla el ideal sobre que los personajes tienen que sufrir, cuanto más mejor. La diferencia es que, en esta ocasión, el enemigo es uno de los peores que puede tener el ser humano: su propia mente.

Simon (James McAvoy), subastador de artículos de bellas artes, se compincha con una banda criminal para robar una obra de arte que vale millones de dólares, pero después de haber recibido un golpe en la cabeza durante el atraco, descubre, al despertarse, que no recuerda dónde ha escondido el cuadro. Cuando las amenazas y la tortura física no logran ninguna respuesta, el jefe de la banda (Vincent Cassel) contrata a una hipnoterapeuta (Rosario Dawson) para que hurgue en los recovecos más oscuros de la psique de Simon. A medida que va adentrándose en su destrozado subconsciente, lo que está en juego llega a ser mucho más y los límites que separan el deseo, la realidad y la sugestión hipnótica comienzan a difuminarse y desaparecer.

De este modo, una clásica película de robos se convierte en otra pesadilla donde nada es lo que parece. Tanto, que el último tercio del guión se resume en continuos giros argumentales que entorpecen el ritmo y hacen inevitable el típico recurso de los flashbacks para que el espectador no se pierda. No obstante, las incongruencias no desaparecen con las explicaciones. Y el libreto de Trance, escrito por Joe Ahearne y John Hodge no escatima en esas idas de olla que vuelven confuso lo que ya había sido comprendido. Es el principal punto negativo de una propuesta que, por lo demás, se ve con interés, sobre todo durante los sensacionales primeros 45 minutos, y se guarda en la manga varios momentos para el recuerdo que no desvararé aquí. De hecho, es importante saber lo menos posible.

Lo mejor: Las interpretaciones, la banda sonora y la siempre estimulante puesta en escena de Boyle.

Lo peor: El guión decrece a partir de la segunda mitad. Su desenlace es demasiado precipitado para todo lo que pretende explicar.