Amor en putrefacción
Flores para los muertos

- Título original: Amor en putrefacción
- Nacionalidad: España | Año: 2013
- Director: Augusto Almoguera
- Guión: Augusto Almoguera
- Intérpretes: Minerva Ñiguez, Santi Avendaño, Irene Real
- Argumento: Una pareja de enamorados celebra su primer aniversario, el mismo año en que los muertos vivientes se apoderaron de nuestro mundo.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 3/5

Magdalena y Víctor celebran su aniversario. El primero, el año uno de esta nueva realidad donde los muertos vivientes campan a sus anchas y los escasos supervivientes se esconden malviviendo con las migajas de una civilización en franca descomposición.
Estamos ante un cortometraje totalmente independiente, me niego a llamarlo “amateur” debido a su agradable acabado estético, realizado por el colectivo “Noche de Brujas”. Este grupo de artistas es un viejo conocido de Almas Oscuras, pues su primer cortometraje homólogo (podéis disfrutarlo aquí) generó cierta polémica y debate sobre los valores del cine underground, de guerrilla o de presupuesto cero. Ajenos a esta controversia, Augusto y sus cercanos vuelven a la carga con una pequeña pieza de diez minutos un poco más ambiciosa, y que no abandona el género del horror – como tampoco lo hizo Doppleganger, otro corto protagonizado por Minerva y que, aunque no pudiésemos apreciarlo en su momento (2012), hoy lo tenéis liberado aquí –. Los alumnos de la escuela Ciudad de la Luz, un complejo industrial alicantino dedicado a la creación audiovisual y cinematográfica, repiten procurando alejarse del humor negro de su obra previa; hoy es el sentimiento de melancolía el que reina en su cortometraje.
Clara señal de esta nueva mirada, tan ambiciosa como lánguida, es la presentación del cortometraje en sobrio blanco y negro. Como su título indica, estamos ante una historia de amor que mezcla… obvio, ¿no? Pues sí, un nutrido grupo de muertos vivientes ejercen de maestros de ceremonias para un cuento trágico como todo parece apuntar. Por ello la elección de un blanco y negro, sustentado sobre una fotografía luminosa y brillante, casa como un guante a la narración que se nos presenta. Sin embargo, y esto es un hándicap importante, el tono usado para desarrollar el romance de nuestros protagonistas no acaba por definirse de manera coherente y decidida. Hablaba de melancolía; la tristeza intensa del amor que muere, pero a la vez nunca termina de superarse. Una sensación que esta nueva hornada, ¿los últimos diez años?, de cine de zombis ya ha explotado en diversas formas, nada más coherente dada la melancólica aureola que los zombis también pueden portar desde cierto prisma: sin ir más lejos, y de forma algo artificiosa, la también española [REC] 3 se hizo eco de esta ternura descompuesta. Como comentaba, Amor en Putrefacción no acaba de decidirse por un camino lírico, lo más acertado para su historia, y en numerosas ocasiones se aleja de lo poético, teniéndolo al alcance de la mano gracias a esa acertada fotografía, haciendo de nuevo uso del humor negro, marca registrada de Augusto y compañía.
Lo mejor: Una estupenda dirección y efectos de maquillaje. Estos zombis superan a los de muchas películas de serie B mejor valoradas.
Lo peor: Las actuaciones rozan un nivel muy bajo, se hubiesen podido “ocultar” con menos diálogos.



