Silent Hill: Revelation 3D

Seis años después, regresamos al pueblo nebuloso

Silent Hill: Revelation 3D

Aunque llega a los cines este año, Silent Hill: Revelation 3D comenzó su proceso de creación mucho antes. Ya en 2006, después del estreno de la primera entrega, el director de aquella, Christophe Gans, anunció que Sony contaba con él para la secuela. También el guionista, Roger Avary, parecía interesado. Sin embargo, las muchas ocupaciones de Gans (o eso dijeron) hicieron imposible su regreso. Avary perdió el interés tras la marcha de Gans, pero en el 2009 el proyecto resurgió y Avary se involucró de nuevo, al menos hasta que fue detenido y sentenciado a un año de cárcel por homicidio sin premeditación (…). En 2010 ficharon al cineasta británico Michael J. Basset, conocido por las correctas aunque poco trascendentes Deathwacth (2002) y Solomon Kane (2009), para trabajar tanto en el guión como en la dirección. El rodaje terminó durante el mismo 2010. Incluso sacaron alguna foto promocional. El caso es que, complicaciones varias y vete a saber que más (¿el dichoso 3D?), han contribuido al retraso.

Recordemos que la película está basada en la exitosa serie de videojuegos survival horror de mismo título, que comenzó en 1999 y actualmente sigue en funcionamiento con más de una decena de juegos, además de libros y cómics.

Video Nasties: Moral panic, censorship and videotape

Mi Madre No Quiere que Ningún Niño del País Vea Estas Películas

Video Nasties: Moral panic, censorship and videotape

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  • Título original: Video Nasties. Moral Panic, Censorship and Videotape
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2010
  • Director: Jake West
  • Guión: Jake West
  • Intérpretes: Julian Petley, Marc Morris, Andy Nyman
  • Argumento: Un documental que repasa la lista de 72 películas, llamadas Video Nasties, prohibidas en Inglaterra a mediados de los años ochenta.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Video Nasties: Moral panic, censorship and videotape

Recuerdos de Videoclub

El videclub “Roma” estaba en el barrio de al lado. De niño, iba mucho allí con mi vecino. El de mi barrio apenas sí tenía los cuatro éxitos del momento, pero el “Roma” tenía una serie de películas cuyas portadas sonaban a saldo o a algo muy underground, a ojos de dos chavales de trece o catorce años. Había una carátula, en concreto, a la que no podía resistirme: era la de Pesadillas de una Mente Enferma (Nightmare, 1981) de Romano Scavolini. Rezaba, encima del título, esta frase: “La película de terror prohibida en Inglaterra por Margaret Thatcher”.

¿Qué contenido tan brutal podía tener esa película para que la misma dirigente de un gobierno se tomara la molestia de prohibirla?

La respuesta vino un poco después. Escribí una carta al rincón del lector de la primera edición en castellano de la revista Fangoria preguntando sobre el tema, y recuerdo la respuesta perfectamente: “Yo no lo intentaría (verla). Es un thriller de terror con una escena que incluye una cabeza cortada y una cama que le costó el puesto a un distribuidor, pero ese no es motivo suficiente para ver una película”. Años después pude, por fin, ver la película (en mi casa no se veían pelis para mayores de 18 años si no se tenían más de 18 años); y más años después, también, comprendí el caso en toda su dimensión: Pesadillas de una Mente Enferma era un Video Nastie.

Lo mejor: No olvidar un reciente episodio de fanatismo y, de paso, recordar los tiempos del vhs.

Lo peor: Nada.


Arkham

El hogar del Horror Cósmico

Arkham

Arkham: La Ciudad Soñada

Estás soñando, tu mente vaga entre la lechosa niebla que se abre a tu paso como los sudarios colgados indolentemente en una vieja cripta. Lejos yace tu cuerpo paralizado por las sustancias que tu cerebro fabrica y bombea sobre tu lento sistema sanguíneo. Sin peso, arrastrado por esa leve corriente que forma volutas sobre la espesa boira, un pálido ente que recuerda vagamente a tu forma mortal va a dar con un enorme cartel iluminado roñosamente por un par de bombillas. Parece que los húmedos jirones de niebla van perdiendo consistencia alrededor del cartel: “Bienvenido a Arkham, Massachusetts”. Ahora sabes que vives una pesadilla, puesto que los vapores eléctricos que conforman tu ser danzan alterados sobre el suelo de una ciudad que nunca existió. Una carreta se extiende abruptamente emulando la lengua empedrada de un terrible monstruo que engulle a los forasteros para no volver a ser vistos jamás. Los tejados picudos, las construcciones arcaicas dejan entrever los grumos del pasado que manchan la región: tragedias humanas enterradas bajo la blanda tierra del antiguo cementerio, tiempos de brujería acaecidos en una casa de huéspedes, deseos y apetitos monstruosos que pueblan los pasillos secretos del manicomio, experimentos profanos de los que ya no habla la Universidad Miskatonic, el rancio olor de una bodega herrumbrosa pegado a las páginas de un diario, cultos ancestrales a un dolor aun más viejo, décadas de misterios susurrados al calor de una jarra de cerveza tibia. Todo está por escribir en Arkham, todo queda por leer entre sus muros cubiertos por la hiedra. Historias que tal vez puedas contar si vuelves de la pesadilla que ahora atrapa tu consciencia…

El Ansia

La Maldición de la Eterna Juventud

El Ansia

SINOPSIS:

Miriam Blaylock, rica y hermosa, vive una vida regalada en Manhattan, tiene un esposo al que adora, antigüedades de valor incalculable y magníficas rosas. Pero John Blaylock, como todos sus amantes anteriores, empieza de repente a envejecer. En apenas una noche su cuerpo revela la verdad: John tiene cerca de dos doscientos años.

Temiendo la terrible soledad de la eternidad, Miriam encuentra a una nueva pareja: Sarah Roberts, una joven y brillante investigadora del sueño que ha descubierto el factor sanguíneo que controla el envejecimiento y que podría contener el secreto de la inmortalidad. Miriam la ansía desesperadamente, por ella y por su conocimiento pero para conseguirla tendrá que destruir el amor de Sarah por el doctor Tom Haver, quien descubrirá que su enemigo no es como otra mujer que haya existido jamás.