Has filtrado por autor: Bob Rock

Bound to Vengeance

Devolverla el doble de fuerte

Bound to Vengeance

Una joven consigue escapara del sótano donde un maniaco sexual la estaba preparando para sus depravados juegos. La huida dará comienzo a un peligroso juego donde los roles de víctima y agresor son fácilmente intercambiables.

Qué tiempos aquellos en los que era casi imposible llevarse un buen “rape & revenge” a la boca, a día de hoy el subgénero se prodiga y tenemos desde propuestas sobrenaturales como “Savaged” hasta la resurrección de la icónica “I Spit on your Grave” en formato de saga. “Bound to Vengeance”, conocida hasta la fecha como “Reversal”, no viene a volar por los aires el subgénero, ni siquiera su estética al más puro estilo “grindhouse” se puede considerar novedad alguna, pero se agradece muchísimo que estas propuestas tengan el nivel de hemoglobina y mala leche por las nubes. En este caso, se promete un enfrentamiento titánico entre víctima y acosador, cuya relación dará varios giros envueltos en mucha sangre. A los manos encontramos al mejicano José Manuel Cravioto, que parece haberse labrado una prometedora carrera en Estados Unidos con unos pocos trabajos anteriores, y sirva “Bound to Vengeance” como ejemplo, ya que está distribuida de forma muy apetitosa por la cada día más potente “IFC Midnight”. Como no, si queremos emociones fuertes estamos obligados a contar con dos protagonistas a la altura: en el rol de depredador sexual malo malísimo encontramos a Richard Tyson, un actor curtido en decenas de títulos de serie B y que también ha hecho sus pinitos en el cine comercial, por ejemplo en “Algo pasa con Mary” y “Black Hawk Derribado”. Como su víctima y verdugo encontramos a Tina Ivlev, preciosa jovencita que ha recalado de la televisión para encarnar a una chica de armas tomar.

Bilocation

Dos mejor que uno

Bilocation

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Bilocation

Shinobu es una mujer que se debate entre el amor que siente por su esposo y la devoción por la pintura. Sin embargo, los problemas normales de una vida cotidiana se transforman en una pesadilla cuando descubre que otra mujer, idéntica a ella, habita el vecindario. Puesta sobre aviso por un pequeño grupo de afectados por la bilocación, la capacidad de desdoblar el cuerpo, intenta aceptar que su otro yo desea llevarse la esencia de su vida para disfrutarla ella.

Aunque no he podido comprobar la fidelidad de “Bilocation” con respecto a la novela en que se basa, de Haruka Hôjô, la adaptación de la directora Mari Asato (“Ju-on: White Ghost, Black Ghost”, “Fatal Frame Zero”, “Gomennasai”) construye tal relato preciosista, triste, oscuro y atractivo, que, sin lugar a dudas, tiene que ser un buen reflejo de la obra literaria. La idea de base es muy interesante: un evento dramático desdobla a una persona que, sin saberlo, tiene un doble físico que vive una vida paralela a la suya no muy lejos de él. La existencia de dicho doble está supeditada a la del original y, aunque conserve su memoria en el momento de nacer, el doble es indistinguible de su contraparte de no ser porque su reflejo no aparece en los espejos. Es más, el mimetismo es tal que la copia no sabe que él es un impostor, con todo el dolor que eso le puede causar cuando lo descubre, y como consecuencia el deseo de acabar con su copia para ocupar su lugar. Como veis, un punto de partida muy sugerente, que aunque haya sido tratado ocasionalmente en el cine de terror/fantástico (“Doppelganger”, “Enemy”, “Inseparables”) aquí encuentra un discurso propio basado en el ya tradicional “j – horror”. Una de las sorpresas más origínales en una cinematografía, la nipona, cuyas señas de identidad (la reflexión, calidad técnica, introspección, ambientación, etc…) se habían perdido desde hace muchísimos años. Y aunque “Bilocation” no va a resucitar el género en el país del Sol naciente, es cierto que trae a la palestra ecos de “Dark Water”, “Ju-On” o el mejor Kurosawa, de cuyo clásico ritmo lento se apropia Mari Asato.

Lo mejor: La historia está narrada de forma redonda, acompañan actuaciones y elementos técnicos.

Lo peor: Los típicos agujeros argumentales del cine japonés y una tendencia demasiado dramática para un servidor.


The Suffering

Madre mía que dolor, ¡qué dolor!

The Suffering

Henry Dawles se encuentra en una encrucijada vital: Una cuenta bancaria en números rojos y un bebé en camino que está tensando la cuerda de la relación con su esposa. Cuando el anciano Sr. Remiel ofrece una lucrativa suma a Henry para tasar una finca rural, éste no se lo piensa. Ese será el pistoletazo de salida a una angustiosa exploración de la mente y la locura que cristalizará cuando Henry descubra la verdad de aquella oscura tierra, reflejo del alma corrupta de su empleador.

“The Suffering” es una película independiente, en absoluto relacionada con los dos juegazos que disfruté en mi Playstation 2, que llega desde Estados Unidos buscando distribuidor en los diferentes mercados. Lo hace con una puesta en escena buena, una producción a la que desmerece su horrible cártel (que lo único bueno que tiene es la frase “todos los que pecan deben sufrir”) y un director desconocido a esta parte del océano. Robert Hamilton también escribe su segundo largometraje junto a Marco V. Scola, otro desconocido. Y aunque la historia de “The Suffering” no parece esconder demasiada historia, valga la redundancia, la película previa de su director, “The Key”, contenía un argumento la mar de sugerente, macabro y pulp: tras la autopsia de un suicida el médico forense a cargo encontraba una llave maldita en el estómago del finado que lo llevaba a descubrir un legado de horror y locura. La verdad que casi me apetece ver más la citada “The Key”. No obstante, valga repasar su anterior trabajo para remarcar que quizás el aspecto simplista de la presente esconda algo más… y es que el tráiler hace bastante hincapié en efectismos relacionados con la locura; de nuevo la exploración interior para desarrollar un thriller psicológico, parece el pan nuestro de cada día.

The Hatching

El crocoloco

The Hatching

Tim Webber y sus amigos del internado salen una noche para gastar una gamberrada a costa de los huevos de cocodrilo de un zoológico, pero la broma sale cara y la muerte de uno de ellos es inculpada a Tim. Quince años más tarde, tras la muerte de su padre, Tim vuelve a casa a Somerset para hacerse cargo de la casa familiar. Lo que no sabe es que la gente ha ido desapareciendo del pueblo y todo parece estar centrado alrededor de la antigua cantera. Tim se reúne de nuevo con sus viejos amigos para resolver el enigma, descubriendo que ellos son los principales culpables de una matanza de fauces gigantescas.

Muchos ya lo sabréis pero por si acaso incidiré en el dato: Joan, el líder de las Almas Oscuras, es un apasionado de las pelis de “bichos”. Le encanta ver enfrentarse al hombre contra la naturaleza y, como buen urbanita, goza viendo sufrir a sus congéneres a manos de bestias como osos, tiburones o, creo que debilidad personal de Joan, cocodrilos. Así que dejadme que suelte uno de sus consabidos “wows” en su nombre: ¡wooow!
Tenemos un cocodrilo del Nilo perdido, vaya usted a saber cómo, en un pueblecito de la campiña británica y parece que tiene ganas de comer gilipollas (poco hechos, por favor). Esa es la simple propuesta de “The Hatching” una comedia de humor negro y agradecido gore práctico, que busca distribución internacional tras llevar pateando distintos festivales especializados hasta la fecha. Sin lugar a dudas se trata de un concepto bastante interesante, sobre todo por el ácido (y algo cateto) humor que se gastará, la única pega que le pondría es lo cutre que resultan algunos fragmentos, sobre todo teniendo en cuenta el presupuesto oficial: cinco millones de dólares. Claro que no debe ser fácil rodar con un cocodrilo de verdad; incluso cuentan medio en broma que se escapó del set de rodaje provocando el pánico entre las poblaciones cercanas; punto este último del que no me queda clara su veracidad.