Has filtrado por autor: Bob Rock

Anarchy Parlor

No busques un hostal, busca un tatuador

Anarchy Parlor

Un grupo de amigos estadounidenses visitan Lituania en busca de alcohol, drogas y sexo. Su viaje terminará llevándolos, seducidos de la mano de hermosas mujeres, hasta el estudio de tatuajes de un extraño personaje conocido como “the artist”, un hombre cuya vida está al servicio de su arte como tatuador, un arte misterioso que ha sido transmitido de generación en generación y cuyo legado de dolor acabará con nuestros jóvenes protagonistas.

Como si de un décimo aniversario se tratara, “Anarchy Parlor” viene a resucitar la historia de “Hostel”, una cinta que el tiempo ha ido poniendo en su sitio, pero añadiendo un pequeño giro en las manos de un tatuador con muy mala leche. El resto de ingredientes son los mismos: norteamericanos de vieja por Europa del este con ganas de sexo, atractivas mujeres que actúan como señuelo y un submundo sórdido donde los turistas se hunden en una espiral de torturas. Eso sí, “Anarchy Parlor” parte con menos presupuesto y una capacidad de sorpresa nula. Pero la película de Devon Downs y Kenny Cage, dos completos desconocidos a excepción del segundo por su involucración en “Raze”, cuenta al menos con una pequeña baza: Robert LaSardo, un actor secundario que poco a poco se ha ido labrando un hueco en el cine de terror de serie Z a pesar de lo difícil que lo tiene debido a sus fuertes facciones y su afición por los tatuajes, que aquí le viene de perlas para encarnar a “the artist” (nada que ver con el bueno de Prince). Por ejemplo, en “Autopsy”, una de mis debilidades modernas de serie B, se hacía con la función interpretando un papel casi sin importancia; para deslumbrarnos finalmente en la esquizofrénica “Junkie”, la locura olvidada de Adam Mason. Junto a LaSardo muchos rostros jóvenes que han hecho sus pinitos en la serie B norteamericana: Anthony Del Negro (“Deep in the Darkness”, “Monster Truck”), Jordan James (“Nazis at the Center of the Earth”, “Raze”) o Tiffany Demarco (también en “Raze”). Como anécdota comentar que la ayudante del personaje de LaSardo es una famosa tatuadora finlandesa: Sara Fabel.

The Jokesters

Steve-O, te has pasado de la raya

The Jokesters

El programa sensación de Internet, “Maestros Bromistas”, decide llevarlo al extremo marcando el final de temporada. Cuando el líder del grupo, Ethan, anuncia que se va a casar dejando a sus amigos y bromas detrás, el resto de los miembros fundadores deciden sacarse un truco final de la chistera: convertir la luna de miel de su amigo en una “pesadilla de miel”. Lo que sigue es un descenso en espiral al terror cuando la broma va demasiado lejos y los miembros del grupo comienzan a morir uno a uno.

No exactamente novedosa, “The Jokesters” basa su historia en un fenómenos que está arrasando actualmente: el de las bromas virales cuyo objetivo es el de atraer al mayor número de visitas en Youtube. Hace bien poco las noticas nacionales se hacían eco de las macabras bromas de payasos asesinos o, incluso, la alucinante escena que se montó recientemente en el metro de Rio de Janeiro; es decir, un fenómeno en auge que tarde o temprano iba a acabar convirtiéndose en una cinta de horror. Y así es, la norteamericana “The Jokesters” ubica como protagonistas a un grupo de estos bromistas cuyas acciones terminan por escapárseles de las manos. ¿En qué sentido? Pues no me queda muy claro juzgando su tráiler, no creo que la dirección que adopte sea la de “Very Bad Things”, pese a que sus responsables insisten en recordarnos que su película contiene una buena dosis de comedia, tampoco queda claro que se trate de un slasher más o menos al uso, o un thriller de suspense. Lo único seguro será su formato: found footage, que aquí se justifica por tratarse de unos personajes obsesionados con grabar todo en vídeo. Cuando existe una justificación argumental que sustenta la estética resultaría injusto lanzar cualquier queja sin ver el resultado final, pero miedo me da que acaba convirtiéndose en una de esas propuestas mareantes que tanto odio, al menos así amenaza su tráiler.

¿Qué ha sido eso?

Compendio del terror

¿Qué ha sido eso?

15 relatos de horror que pondrían la piel de gallina, y probablemente la herviría, al mismísimo tío Creepy: Espectros, demonios, seres de otro mundo, dioses primigenios y demás horrores se dan cita en esta colección de cuentos populares destinados a los más valientes de la casa. Claro que si la abuelita te cae mal, siempre puedes dejar este tomo junto a su dentadura postiza, en la mesilla… ¡pero comprueba que haya redactado su testamento a tu nombre!

“¿Qué ha sido eso?” (2015) se trata de la antología de horror pulp con la que dio el pistoletazo de salida la pequeña pero activa editorial “Pulpture”, un grupo de locos que el año pasado se constituyó como editorial gracias a una exitosa campaña de crowfunding en Verkami. Aunque estos pirados no surgieron de la nada, pues ya venían publicando “Ánima Barda”, una revista digital de relatos, comics y lo que hiciese falta, desde 2012. La filosofía detrás de nuestros amigos de “Pulpture” no es otra que sacar al mercado libros de bajo coste a la antigua usanza: revista, “bolsilibro”, “bolsigrapa”, “flipbooks” (dos novelas en un solo tomo), antologías… Pero no sólo eso, sino también dar un espacio real a los autores donde puedan darse a conocer y ganarse la vida como antaño lo hicieron los maestros de “Weird Tales” y otras revistas que inspiran la aventura de J.R. Plana, director del proyecto, y sus muchachos. Hasta la fecha “Pulpture” puede presumir de haber cumplido con lo prometido: varios compendios, revistas y hasta un juego de cartas. Así mismo siguen muy activos promoviendo nuevos certámenes y, en general, apoyando la literatura popular, en su sentido más alto, a lo largo y ancho de España.

The Stranger

Él no vino en un barco

The Stranger

Peter ha crecido sin padre en una pequeña localidad canadiense. Pero su padre regresa y lo hace con una misión: acabar con su madre y cualquier persona que padezca la misma enfermedad que ella, todo por salvar a la humanidad de una plaga horrible que late en las mismas venas de Peter.

Creo que es pública mi aversión hacia Eli Roth, más bien mi rechazo al rollo de amante incondicional del cine de horror que se tira y los resultados tan poco convincentes de lo que suele tocar. Sin embargo, le reconozco su obsesión y dedicación absoluta para nuestro querido género, porque por mucho que “Hostel” sea un poco bodrio y “The Green Inferno” desmerezca el cine que dice homenajear, el bueno de Roth siempre anda o produciendo películas de terror o promocionando espectáculos relativos o dirigiendo sus propias chorradas. Dicen que, muy amigo de sus amigos, produce junto a Nicolás López (el pajillero, según sus propias palabras, que dirigió la pajillera “Aftershock”) la película de su colega Guillermo Amoedo. Precisamente los tres escriben las dos últimas cintas de Roth: “The Green Inferno” y “Knock Knock”, de la cual muchos hablan pestes por lo tonta que es su historia. Ya sabéis como se las gasta Roth y sus muchachos, son “enfants terribles” del cine de terror, irreverentes, osados, atrevidos y muy sexuales en sus prácticas cinematográficas… ¡Ejem! Un servidor cree que hay que exigirles un poco más a estos señores.