Saint Maud

A24 sigue impactando y polarizando.

Saint Maud

Maud es una joven enfermera que, tras un oscuro trauma, se vuelve devota de la fe cristiana. Cuando empieza a trabajar cuidando a Amanda, una bailarina jubilada enferma de cáncer, la fe de Maud le inspira una obsesiva convicción de que debe salvar el alma de su paciente de la condena eterna, sea cual sea el coste.

Estos de A24 tienen un ojo determinante a la hora de adquirir derechos para la distribución de próximas películas de culto. Dentro del estilo de cine de terror que están promoviendo, con mucho éxito, en el que se encuentran títulos, amados y odiados, como La bruja, Hereditary, Midsommar o El faro, apuestan ahora por Saint Maud. Este drama con elementos de terror, suspense y religión, ha causado impacto y controversia durante 2019 en su paso por diversos festivales: Fantastic Fest, London Film Festival, Fantastic Film Australia o Dublin Film. Opiniones polarizadas, como ya es habitual con este tipo de producciones.

50 States of Fright

Leyendas urbanas en capsula.

50 States of Fright

¿Os suena Quibi? Se trata de una (otra más) plataforma de streaming, que tiene prevista su irrupción en el mercado en próximo 6 de abril en Estados Unidos. Lo que la diferencia respecto a otras como Netflix, HBO o Amazon, es que su uso es exclusivo para móvil y tablet. Y eso, se basa en que los jóvenes, y no tan jóvenes, cada vez usan más estos dispositivos para ver los contenidos audiovisuales. La idea, que puede crear escuela, viene abalada por nombres tan potentes como *Guillermo del Toro, Steven Spielberg, Jason Blum o Sam Raimi. Todos tienen protectos por estrenar en la plataforma. 50 States of Fright es la puesta del director de Evil Dead.

Estamos ante una serie, tipo antología, que constará de episodios de sólo 10 minutos, todos ellos basados en folclore y leyendas urbanas. Raimi figura en los créditos como productor, mientras que interpretes como Travis Fimmel, Christina Ricci o Taissa Farmiga estarán delante de las cámaras. Promete.

Otra vuelta de tuerca

Y sigue sin funcionar

Otra vuelta de tuerca

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Otra vuelta de tuerca

Cuando un título tiene tantos elementos positivos para ir bien, sus carencias y errores parecen señalarse con más fuerza, como si en un coro de voces se elevase el volumen de las que desafinan. En el caso de “The turning” se han mezclado tantas cosas, han tirado de tantos trucos del terror comercial y se han dado unas ínfulas creativas tan destempladas, que el resultado queda en un pastiche chirriante de difícil aprobado. Pero lo peor es que, como indicaba al inicio de este párrafo, la nueva adaptación de la obra de Henry James, buque insignia de las novelas de espectros, tiene valores que, en un engranaje mejor armado, hubieran sido de sorprendente potencia.

Kate (Mackenzie Davis), una profesora infantil vocacional, es contratada para encargarse de la educación de la pequeña Flora (Brooklynn Prince) que vive junto al ama de llaves que la cuida (Barbara Marten) en una remota mansión. Lo que comienza como un trabajo cómodo se torna inquietante cuando llega a la casa Miles (Finn Wolfhard), hermano de la pequeña que parapetado en su apariencia angelical oculta una personalidad perversa. Kate empieza a sospechar que tras el comportamiento cada vez más enigmático de los críos se esconde la influencia sobrenatural de sus antiguos tutores (una institutriz y el amo de caballerizas) fallecidos en extrañas circunstancias.

Otra vuelta de Tuerca” es junto a “Drácula” uno de los libros de horror más adaptado al cine y la televisión. La novela ha superando la veintena de versiones, una precuela (Los últimos juegos prohibidos),

Lo mejor: Ver el desparpajo en el que Brooklynn Prince se come la pantalla

Lo peor: Su inclasificable conclusión y el destrozo de la obra que adapta.


8 de Marzo

Terrorificamente femeninas

8 de Marzo

Tal como ya he comentado en alguno de mis otros post, soy una amante del cine de terror y fantástico desde bien pequeñita. Con el tiempo he ido puliendo mis gustos, aunque me considero muy afortunada por contar con muy pocos prejuicios, lo cual hace que pueda aprovecharme de una gran capacidad de ver casi cualquier cosa, y disfrutarla.

Pero que sea una amante del género no me impide ver lo mal que éste nos ha tratado siempre a las mujeres en general. Habría que estar muy ciego para no darse cuenta de que, como en otros muchos terrenos, el cine de terror nos ha dado dos roles nada agradecidos: el de objeto y el de víctima. Encasillarnos en estos papeles solo refuerza la idea de que la mujer es débil y que, en el mejor de los casos, tiene que ser rescatada o protegida. En el peor, es violada, torturada, poseída o asesinada (o todo a la vez, que para algo tiene que darnos todo mucho miedo)

Y es que el cine de terror tiene su historia y sus convenciones acumuladas. Entre ellos, está el uso de los desnudos femeninos para llamar la atención de la audiencia (en esta misma web hace poco alguien hablaba de lo buena/mala de una de las cintas por el número de tetas que salían), o la explotación morbosa y voyeur de las relaciones entre sexo y violencia.