The Human Centipede 3

100% basura

The Human Centipede 3

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

The Human Centipede 3

En la prisión federal Geoge W. Bush, el alcalde Billy Boss está desesperado. Ni siquiera los abusos sexuales a los que somete a su secretaria terminan por relejarlo. El gobernador está de mal humor porque la penitenciaria es un agujero económico inasumible y amenaza con despedir a su director, Boss. Afortunadamente, su fiel contable ha tenido una brillante idea tras ver las películas de “The Human Centipede”: crear un ciempiés humano con todos los presos recluidos para ahorrar una perrillas al estado y, de paso, explorar los límites de la conciencia humana.

Si quedáis con buenos amigos, encendéis unos cigarros de la risa, sacáis el Jagermeister a pasear y os ponéis a decir burradas, sin mucho esfuerzo, probablemente podríais imaginar un guión para “The Human Centipede 3” varias veces superior al ideado por Tom Six. Así acaba, en principio, una de las sagas más controvertidas del género de terror moderno: sumida en la parodia más infecta que únicamente funciona si ponéis el cerebro a cero. Si buscáis la parodia chusca, y lo dice un aficionado a la comedia “barata” (pondré como tímido ejemplo “Casa de mi padre”), quizás encontréis una suma de absurdos que bien merezca cuatro carcajadas por las locuras expuestas. Si buscáis una continuación lógica a las dos partes previas, claramente defendidas por Almas Oscuras (ya no tanto por un servidor), os tiraréis de los pelos por la hora y media larga que habréis perdido. Emulando a Uwe Boll, Tom Six intenta darle la vuelta a la tortilla en cuanto a la controversia generada por su saga, y así hace suyo un nuevo lema que ridiculiza el de las anteriores películas: 100% políticamente incorrecta, frente a 100% precisa medicamente (o algo así).

Lo mejor: El grado de locura que alcanza en algunos momentos, aunque todo es bastante inocuo, hay ideas que son divertidas... si las comentas fumado con tus amigos, claro está.

Lo peor: La incontinencia verbal de Laser y la actuación de Tom Six.


X Moor

Creo que he visto un lindo gatito

X Moor

La impulsiva y hermosa Georgia arrastra a su novio Matt hasta una remota campiña inglesa para probar la existencia de la legendaria bestia de Exmoor. Armados únicamente con cámaras, se encuentran con Fox, un excéntrico cazador con más de 20 años de experiencia que ha aceptado actuar como su guía. Fox está convencido de que la bestia consume carne humana, y sin duda está dispuesto a disparar antes de preguntar. Tras entrar en el sofocante bosque y descubrir la verdad sobre unas niñas desaparecidas, serán víctimas de una terrorífica cacería de la que parece imposible escapar.

Exmoor es, por lo visto, un precioso parque nacional inglés, ubicado en la costa de Devon para más señas, que cuenta con su propia leyenda o mitología autóctona: la bestia de Exmoor. Quiénes aseguran haber visto a la bestia la describen como una especie de “gato enorme y oscuro”. Otros parecen tener las cosas algo más claras, van un paso más allá, y describen a ese supuesto “gato enorme y oscuro” como una… pantera. Sí, una pantera en mitad de la campiña inglesa. Parece ser que todo tiene su explicación en una camada de panteras que llegó a la zona en los años 70 al ser adquirido los ejemplares por una serie de coleccionistas. Una ley de la época prohibió tener a estos animales en cautividad y sus dueños tuvieron la genial idea de dejarlos en libertad para que camparan a sus anchas por la zona. Pero, sea como sea, una vez más la leyenda local ha logrado dar el salto a la gran pantalla en X Moor, una producción independiente irlandesa cuyo guión y dirección corren a cargo de Luke Hyams.

Lost After Dark

Bendito Slasher

Lost After Dark

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Lost After Dark

¿Por qué Lost After Dark es uno de los pelotazos de este año? ¿Por qué es una de las mejores revisiones del slasher de los últimos tiempos? Y, sobre todo, ¿por qué Lost After Dark es el mejor de los remakes de los clásicos slashers ochenteros?

Si algo caracteriza al subgénero slasher es que se trata de un juego que siempre sigue las mismas pautas. Puedes intentar darle los giros que quieras, jugar con los estereotipos o variar el numero de carnaza tantas veces como quieras. Puedes alterar la condición del asesino, ocultar o revelar su identidad, convertirlo en una máquina de matar deforme (probablemente como resultado de una relación endogámica), una mujer vengativa o incluso una pesadilla. Y ante todo puedes buscar a la mejor de tus protagonistas, la denominada Final Girl (o meramente “la elegida”, véase en Behind The Mask); un personaje igual de valioso e inmortal que el mismísimo psychokiller, pues se caracteriza por una amalgama de belleza e inteligencia que cuenta, casi siempre, con la simpatía del espectador - a diferencia del resto de estereotipos… – , razones por las cuáles cargarse a la susodicha “elegida” es siempre un rotundo e ímprobo golpe en las pelotas.

Lo mejor: con clichés o sin ellos es un producto adorable de principio a fin.

Lo peor: no todos sabrán encontrarle la gracia a esto.


Una temporada en Carcosa

El Rey Amarillo te llama

Una temporada en Carcosa

El reputado autor de ficción extraña Joseph S. Pulver Sr. ha reunido en esta antología a una nutrida nómina de autores de terror contemporáneos y les ha pedido que dejen volar su imaginación en torno a aquella obra maldita de locura y realidades alteradas imaginadas por Chambers que es «El rey de Amarillo».

En 1895 se editaba una colección de cuentos bastante raritos: “El Rey de Amarillo”, su autor, Robert W. Chambers, conseguía resucitar en cierta manera el decadentismo de Poe modernizando sus conceptos en forma de onirismo macabro. Es decir, una obra única cuyos ecos se remontan hasta la actualidad. Tomando detalles de Ambrose Bierce, en concreto la ciudad de Carcosa donde tiene lugar la infame obra de teatro que da nombre a su colección de relatos, Chambers escribió unos cuentos cuyo mayor logro es preludiar el horror cósmico de Lovecraft, cuyo círculo terminó de reciclar las invenciones sobre el Rey de Amarrillo a sus propios ciclos. Así Hastur se presentaba envuelto en los harapos del Rey como avatar de locura, especialmente reservada a los artistas y otras mentes sensibles; Carcosa era finalmente situada junto a la estrella Aldebarán en la constelación de Tauro y la obra de teatro que tiene como protagonista al Rey, principal leitmotiv de los mejores cuentos de Chambers, se asume como otro tomo prohibido perteneciente al canon de los Mitos de Cthulhu. Sin embargo, los soñadores impenitentes han sabido ver más allá de la estandarización de los decadentes cuentos de Chambers: más allá de su asociación con el horror cósmico, el Rey de Amarillo es un potente símbolo de la obsesión y tortura que representa la creatividad, en su modalidad más artística. Así, quien lee la dichosa obra de teatro que llegó a perfilar Chambers se vuelve loco o, peor aún, invoca fuerzas incontrolables que abren portales a una ciudad en ruinas donde se representa una tragedia eterna.