The Lazarus Effect
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- Título original: The Lazarus Effect
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2015
- Director: David Gelb
- Guión: Luke Dawson, Jeremy Slater
- Intérpretes: Olivia Wilde, Mark Duplass, Evan Peters
- Argumento: Un grupo de científicos experimenta con un suero capaz de revivir a los muertos. La consecuencias son más que obvias.
| DIVERSIÓN: | |
| TERROR: | |
| ORIGINALIDAD: | |
| GORE: |
- 2/5

Una pareja de científicos, pareja también fuera del trabajo, reclutan a unos jóvenes ayudantes para cumplir el sueño de su vida: un descubrimiento que las haga merecedores de un premio Nobel. Merced a tan altruistas motivaciones consiguen desarrollar un suero que regresa de la muerte a seres fallecidos durante horas. Con un éxito inesperado en un perro, aunque la vuelta del animal ha tenido extraños efectos secundarios, todo se desmorona para nuestro equipo cuando la corporación que les ofrecía los laboratorios se vuelve en contra de ellos. Es hora de tomar un paso más arriesgado: la experimentación en humanos.
“The Lazarus Effect” es una película más simple que el mecanismo de un palillo. La quintaesencia del cine comercial de terror: actores guapos de moda, en concreto el principal reclamo de la presente es Olivia Wilde (“In Time”, “Rush”); una historia fácil de seguir para el público de todas las edades, pero especialmente para los jóvenes; un director y guionista sin experiencia y manipulables (no incidiré en sus nombres por serme desconocidos a excepción de uno de sus guionistas, que redactó el libreto de la adaptación norteamericana de “Shutter”); y unos valores de producción asequibles pero con el ojo puesto en su estreno cinematográfico. Quitad de la ecuación al espectador, porque realmente eso no le importa a los productores de “The Lazarus Effect”. Como resultado inmediato tenemos una película que si bien se puede ver, transita múltiples lugares comunes y presenta una falta de profundidad alarmante. Las definiciones de los personajes son planas, lo justo para que la cinta tenga un mínimo de sentido. A su vez, los diálogos quedan de nuevo del lado de la intrascendencia, sin ser vergonzosos, agudizan esa sensación genérica; especialmente cuando se trata de conversaciones girando alrededor de temas científicos: ni un ápice de rigurosidad desde un lado fantasioso más propio de series de televisión de los 90. Por su puesto, el terror es completamente blanco, inocuo, basado en pequeños sustos que pecan de predecibles.
Lo mejor: Está bien producida.
Lo peor: Es muy aburrida.


