Muerte a 33 r.p.m.

I'm in love with Satan

Muerte a 33 r.p.m.

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Muerte a 33 r.p.m.

Eddie está harto de su vida: sus padres están divorciados, no tiene casi amigos, se ríen de él en el instituto por su afición al heavy, la chica de sus sueños ni siquiera sabe que existe… pero lo peor, lo peor… lo peor es haberse enterado de la muerte de Sammi Curr, su ídolo, rockero y satanista reconocido que estudió en el mismo instituto que Eddie. Es difícil seguir cuando con 16 años el mundo se yergue contra ti. Sin embargo, llega a su poder el último vinilo de Sammi, el disco inédito que puesto al revés cambia la realidad y trae el poder a un Eddie sediento de venganza contra todos los que le ignoraron.

Hablar de “Muerte a 33 r.p.m.” es hablar de una época, en concreto la segunda mitad de los ochentas y el boom que sufría el heavy metal por aquellos años. Profundizando un poco más, en lo que vendrían a ser recuerdos, esta cinta saca a la palestra las vivencias en el instituto y el fuerte auge que sufría la serie b de mano de producciones de terror que proliferaban como setas en las estanterías de los videoclubs. Camisetas de los “Iron Maiden” o “Poison”, dos cadenas de televisión, ordenadores de 8 bits, pelos cardados, una inocencia pubescente que veía su reflejo en largas tardes jugando en la calle con una pelota o un puñado de canicas. Pero la nostalgia es un arma de doble filo, y lo que a veces vemos decorado con los vapores de la memoria oculta la verdad: que no siempre todo tiempo pasado fue mejor y que simplemente hay que disfrutar el día de hoy como si no existirá mañana para recordar.

Lo mejor: La rendición al satanismo rockero, si viviste el apogeo del hardrock de finales los ochentas es imposible no disfrutarla.

Lo peor: El tiempo no juega a su favor, recalcando las partes más ridículas de un guion demasiado sesgado por su época.


Puñaladas traperas

10 slashers para una década

Puñaladas traperas

A raíz de la reseña de la igualmente famosa que infame “Inocentada Sangrienta”, mi compañero Manu y un servidor convenimos que nuestra afición por el slasher tenía que verse cristalizada en forma de monográfico sobre tan denostado subgénero, sin prejuicios, sin análisis sesudos que vayan en contra de la diversión descerebrada representada por iconos de la talla de Michael Myers o Leprechaun.
Ni cortos ni perezosos nos planteamos echar la mirada hacia atrás y comentar sobre un buen puñado de películas que nos hubiesen llamado la atención en los últimos diez años. Por supuesto, se trataría de un especial sesgado por nuestros gustos personales y que no pasaría de mero repaso de slashers que por una razón u otra nos habían hecho pasar un buen rato a ambos. Diez asesinos, o alguno más, con los que pasar un buen rato entre cuerpos de escándalo y montañas de vísceras. Diez asesinos que han pasado con mayor pena que gloria por nuestras pantallas desde 2004. Diez asesinos que sirven como perfecta introducción al género desde su perspectiva moderna, que desgraciadamente se ve demasiado sesgada por un pasado, los setenta y los ochenta, de peso y calidad difíciles de recuperar.

Dadas estas directrices ya os podemos anunciar que no hemos redactado una especie de top ni hemos tenido la intención de abarcar lo mejor del subgénero. Por ejemplo nos hemos dejado en el tintero cintas que a buen seguro os escandalizará su ausencia. Somos conscientes de que el remake de “Las Colinas tienen Ojos” es un peliculón, que “Scared” es una slasher exótico como pocos o de que “All the Boys Love Mandy Lane” merece una buena dosis de alabanzas, pero deseábamos sacar a la luz títulos más personales, a la par que dejar la puerta abierta a vuestras propuestas y recomendaciones. Más peliagudo sería el tema de lo que mi estimado compañero y el que suscribe consideramos un “slasher”; precisamente la lista de marras vendría a definir de forma muy clara nuestra visión, que vuelvo a insistir tiene un interesante y divertido tufillo a serie b, el sesgo que en realidad ha sido el abono para el verdadero slasher.

Así pues, aquí van The hills run red, Rest Stop, Dark Ride, Black Christmas y Home Sick – seleccionadas por el gran Manu –; y Behind The Mask, Hack!, Stitches, El Aprendiz de Satanás y The Orphan Killer – mi selección personal –.

Esperamos poder compartir impresiones e incluso descubrir alguna joya oculta gracias a vuestros comentarios y opiniones. ¡Os esperamos!

Jessabelle

Apariciones sureñas

Jessabelle

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Jessabelle

Poco o nada nuevo aporta este título al cine de género. Se trata de una cinta que en su totalidad transcurre en los paisajes mil veces conocidos del terror sobrenatural y cuyo misterio, escondido, se antoja bastante predecible con el transcurrir de los minutos… Esto, que generalmente es un lastre, se presenta con una naturalidad y nobleza disfrutable, dando a la reseña los suficientes argumentos para, lo digo desde ya, hacerla superar el aprobado.

Jessie (Sarah Snook) pierde a su novio en un accidente de coche; también, a consecuencia de éste, se ve postrada en una silla de ruedas. Así que, hasta que recupere fuerzas, se traslada a vivir con su padre a su lóbrega casa familiar. Pero la convivencia nunca fue fácil con él: bebe mucho, no es especialmente cariñoso y no le gusta remover el pasado. En cambio, para Jessie, el pasado es un enigma a resolver pues no conoció a su madre y arde en deseos de reconstruir, aunque sea mentalmente, la figura de su progenitora, fallecida tras el parto. El encuentro casual de unas cintas de video que le grabó su madre durante el embarazo le ayudarán a descubrir un misterio familiar que ronda la casa y que se presenta en forma de enigmática figura femenina.

Lo mejor: Da lo que ofrece y cuenta con una buena ambientación.

Lo peor: No aporta nada nuevo en cuanto a terror. Las tonterías americanas de siempre.


The Well

Una travesía por el desierto

The Well

Todo lo que queda de The Wallace Farm son unos cuantos edificios huecos y abandonados. La joven de diecisiete años, Kendal, apenas puede recordar cuando el valle de Oregon era todavía una tierra exuberante. Ha pasado una década desde las últimas lluvias, y la sociedad en general se ha secado y ha sido arrastrada por el viento. Kendal y los pocos supervivientes que quedan, sueñan con escapar. Cuando un hombre codicioso reclama lo poco del preciado recurso, el agua, que todavía permanece bajo tierra, Kendal deberá decidir si obedecer y callar, o valientemente luchar por las pocas personas queridas que le quedan.

Este es el argumento de The Well, película independiente de corte postapocalíptico que supone el debut en la dirección de Thomas S. Hammock, más conocido por estar al mando del diseño de produccion en películas como Tú eres el sigueinte, V/H/S 2, o Seducción Mortal. Ahora Hammock se atreve con un film postapocalíptico, del que también es co-guionista, y que por su localización - el árido y polvoriento desierto en el que se ha convertido el valle de Oregón – puede que a muchos os remita al gran Mad Max patrullando las solitarias carreteras de su australia natal. Pero en The Well no tendremos un exceso de testosterona, ya que el papel protagonista recae en una jovencita llamada Haley Lu Richardson, rostro habitual en la televisión americana (apareciendo en algunas series y un par de TV-movies familiares), pero con escasísima experiencia en la pantalla grande. De hecho The Well fue su primera película… y su primer personaje protagonista; a eso le llamo yo estrenarse con buen pie.