Her name was Torment
Agitadores de conciencias

Sexo, dolor, tortura, perversión. Un escabroso viaje con destino al erotismo, la violencia, el dolor y lo desconocido (y para que no haya maletendidos señalar que esta es la traducción de la escueta sinopsis que aparece en la página web oficial de la película).
Y siguiendo con las traducciones, si os pasáis por la mencionada página web de Dustin Mills Productions podréis leer un lema que reza: “Experimenta el horror, risas, sangre, lágrimas y gratuidad de las películas de Dustin Mills Productions. Te garantizo que nunca has visto películas como esta”. Sospecho que el autor de dicha sentencia no es otro que el propio Dustin Mills, un director de Ohio especializado en películas de explotación de ínfimo presupuesto que cuenta con una amplia filmografía en la que se incluyen títulos como Night of the Tentacles, Skinless, o Easter Casket. Su nuevo trabajo se titula Her name was Torment, una película de apenas 50 minutos de duración, con ínfulas de pieza de video-arte, en cuyo tráiler se incluyen imágenes de violación, tortura, sado-maso, necrofília… Vamos, un plato apto únicamente para los paladares más exquisitos y que las primeras críticas publicadas en la red (todas ellas muy generosas) no tienen ningún inconveniente en comparar con películas del calibre de A Serbian Film, August Underground o Nekromantik. De hecho a mi el trailer me ha traido a la memoria The Bunny Game una película de 2010, rodada en blanco y negro, que tuve el dudoso placer de disfrutar hará un par de años y que jamás me atreví a reseñar en Almas Oscuras (no supe por dónde cogerla).




