Chocolate Strawberry Vanilla
Dulce obsesión...

El único motivo que encuentra el conductor de la furgoneta de helados Warren Thompson para seguir adelante con su existencia monótona, viene en forma de la hermosa estrella de televisión Katie George. Perdidamente enamorado de la joven actriz, Warren no puede dejar de imaginar lo que sería la vida con Katie a su lado. Tras sufrir una nueva paliza por parte de lo matones locales, la frágil psique de Warren se viene definitivamente abajo a causa de la tensión, y su amor por Katie se convierte en una obsesión psicótica. A medida que las líneas entre la realidad y la ficción se difuminan, la búsqueda de Warren para hacer suya a Katie tendrá consecuencias catastróficas para todos los que pueblan su sencillo mundo.
Hoy pienso soltar otro de mis wow… ¡Woooow! Y va especialmente dedicado al director australiano Stuart Simpson, que en 2010 firmó una película de la que me declaro fan absoluto: El Monstro del Mar, en la que tres valkirias rockabillies se enfrentaban a un monstruo que parecía fruto de una mañana de resaca del mismísimo Roger Corman. Genial. Simpson regresa a escena con Chocolate Strawberry Vanilla, una comedia muy negra que algunos críticos han descrito como una mezcla de Taxi Driver y El bueno, el feo y el malo (casi nada…) y que el propio Simpson asegura que hará las delicias de los aficionados al cine de terror, a pesar de ser una película que difícilmente pueda encuadrarse en el género. Por lo visto la película plantea un descenso los infiernos de la locura y la obsesión por parte de un vendedor de helados enamorado perdidamente de una joven actriz televisiva. En algo que coinciden plenamente todas las reseñas que he podido leer de Chocolate Strawberry Vanilla es en la extraoridnaria interpretación que del vendedor de helados realiza el actor Glenn Maynard. Os dejo con el trailer, el póster y algunas imágenes de Chocolate Strawberry Vanilla… por mi parte un “must to see” al que me gustaría hincarle el diente cuanto antes.




